El primer ministro británico, Keir Starmer, ha llevado a cabo una importante visita a Pekín el jueves 29 de enero de 2026, marcando la primera vez que un líder británico viaja a China en casi una década. Este viaje, en un contexto de tensiones crecientes entre ambos países, se enmarca en un esfuerzo por restablecer unas relaciones que han estado bajo presión debido a diversas controversias.
Starmer se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo, donde ambas partes buscan firmar varios acuerdos que podrían facilitar una asociación estratégica a largo plazo.