La jefa de Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha expresado su categórico rechazo a la idea de crear un ejército europeo que funcione de manera independiente de la OTAN, enfatizando que esta podría resultar "extremadamente peligrosa". Durante su intervención en una conferencia sobre seguridad celebrada en Oslo el 2 de febrero de 2026, Kallas argumentó que un ejército separado podría desdibujar las cadenas de mando en situaciones críticas.
"Es crucial que en cualquier escenario de crisis mantengamos una estructura de mando clara", subrayó Kallas. "Actualmente, los ministros de Justicia se reúnen constantemente a nivel europeo, mientras que las decisiones sobre defensa siguen siendo competencia de países individuales, lo que limita nuestra capacidad de acción conjunta. La defensa aérea, por ejemplo, es un área donde, si colaboramos, podemos maximizar nuestra eficacia", añadió.
Kallas indicó que existen nueve áreas de capacidad en las que se está avanzando de manera colaborativa con la OTAN, y enfatizó que la creación de un ejército europeo podría generar confusión sobre quién tiene el mando al momento de enfrentar situaciones de crisis. "Si ya formamos parte de la OTAN, establecer un ejército independiente solo abre la puerta a la ambigüedad en la cadena de mando, lo que puede ser sumamente riesgoso", comentó.
Con esta posición, Kallas aboga por fortalecer las capacidades defensivas de Europa, siempre en el marco de la alianza con la OTAN y evitando sobrepasar los límites establecidos. "No podemos desestimar el papel de la OTAN en nuestra seguridad, pues es complementaria a nuestros esfuerzos en el ámbito europeo. No es momento de socavar los cimientos sobre los que nos apoyamos", sostuvo.
Por su parte, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en la misma conferencia, reafirmó que Noruega es la primera línea de defensa de la OTAN frente a las amenazas nucleares rusas. Støre recordó una conversación anterior con el presidente estadounidense en la que destacó la intensa vigilancia que Noruega ejerce sobre las actividades rusas. "Es fundamental que estemos atentos a cada movimiento en nuestra región, sobre todo considerando la proximidad del arsenal nuclear más extenso del mundo", dijo.
Una de las citas más impactantes fue cuando Støre se dirigió a los delegados afirmando que "lo que sucede a solo 100 kilómetros de nuestras fronteras también afecta a Estados Unidos". Ante este contexto, Støre cuestionó las recientes declaraciones de críticos que sugieren que Europa no contribuye suficientemente a la defensa de la OTAN, y afirmó que tales afirmaciones son erróneas.
Las tensiones en el seno de la OTAN han resurgido recientemente, alimentadas por las críticas del expresidente Donald Trump hacia los aliados europeos y por su polémico comentario sobre la posible anexión de Groenlandia. En este contexto, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, incluso sugirió a los legisladores de la UE que Europa no podría sostenerse sin el respaldo estadounidense.
Kallas, sin embargo, contradijo las acusaciones de divisiones internas dentro de la OTAN. Aseguró que la cooperación entre esta y la UE se ha intensificado. "No veo razón para hablar de división, más bien estamos trabajando para aumentar en conjunto el gasto en defensa y prepararnos mejor para el futuro", pronunció Kallas, resaltando la importancia de colaborar no solo entre países de la UE, sino también con otros países aliados como Noruega.
Corrigiendo la evaluación de Rutte sobre la dependencia europea del apoyo estadounidense, Kallas aceptó que persiste un camino por recorrer. "Hemos reconocido que nuestras vulnerabilidades son nuestras debilidades y trabajaremos arduamente para hacer frente a esta situación, invirtiendo más en defensa", concluyó. Su enfoque resalta la necesidad de un equilibrio entre la autonomía operativa europea y la cooperación con la OTAN, necesaria en estos tiempos inciertos.