Un nuevo escándalo emerge en torno a Jeffrey Epstein, un conocido multimillonario estadounidense fallecido en 2019. Documentos recientemente publicados revelan que Epstein y su círculo íntimo intentaron aprovechar la inestabilidad en Libia para acceder a los fondos estatales congelados en el extranjero. Estas revelaciones han surgido a partir de una investigación del Departamento de Justicia de EE.UU.
En un correo electrónico de julio de 2011, uno de los asociados de Epstein discutió estrategias para capitalizar en la "agitación política y económica" de Libia. En ese momento, se hablaba de la posibilidad de recuperar cerca de 80,000 millones de dólares en activos congelados en diversos países, con 32,400 millones de dólares localizados en Estados Unidos. Según el mensaje, estos activos habían sido "robados y malversados", y su posible valor podría ser de hasta tres a cuatro veces la cantidad inicial.
Los documentos también mencionan que Libia, rica en petróleo y con una población educada, sería una excelente oportunidad para inversiones financieras. Se propuso la idea de contratar firmas legales de prestigio para ayudar en la recuperación de estos fondos a través de un sistema de honorarios de éxito, lo que significa que las firmas recibirían su pago solo si lograban recuperar algún activo.
También se mencionó el interés de exagentes de inteligencia británicos e israelíes en colaborar con la identificación de estos activos. La propuesta indicaba que la recuperación de solo una parte de los fondos podría significar "miles de millones de dólares" para la economía libia, que ha sido devastada por conflictos internos.
Desde el inicio de la guerra civil en Libia, las condiciones han complicado la recuperación de estos fondos congelados, que fueron sujetos a las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU en 2011, específicamente bajo la Resolución 1973. Aunque esta resolución prometía descongelar los activos una vez que los conflictos terminaran, la continua inestabilidad en el país ha impedido que se cumpla esta promesa.
Actualmente, el Gobierno de Unidad Nacional de Libia, encabezado por Abdelhamid Dbeibeh, ha formado un comité jurídico que trabaja en colaboración con diversas naciones para rastrear y recuperar estos fondos. Sin embargo, se han presentado demandas por parte de otros países que reclaman parte de esos activos como compensación por inversiones no cumplidas debido a la guerra.
Este asunto ha atraído la atención no solo debido a la gravedad de las acusaciones contra Epstein, quien fue un depredador sexual convicto, sino también por las implicaciones políticas y económicas para Libia. Los archivos recientes sobre Epstein contienen información sobre figuras destacadas, incluyendo a miembros de la realeza británica, expresidentes de EE.UU., y otros líderes internacionales, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
A medida que el Departamento de Justicia de EE.UU. continúa liberando documentos relacionados con Epstein, la presión sobre las autoridades para que se revelen más detalles está aumentando. Las investigaciones están en curso, y el interés público en este caso es enorme, especialmente por las conexiones de Epstein con poderosos personajes mundiales.