Recientemente, Israel llevó a cabo bombardeos en Teherán, atacando lugares importantes como el Ministerio de Inteligencia y la Fuerza Quds. Estos ataques, que se coordinaron con Estados Unidos, han tenido graves consecuencias, con más de 555 muertos en Irán y al menos 10 en Israel. La acción comenzó el pasado sábado y ha ido en aumento. El ejército israelí anunció que los ataques estuvieron dirigidos a instalaciones clave, incluyendo centros de mando y bases en Irán que fueron acusadas de reprimir protestas.
Israel ha advertido que los bombardeos tienen como objetivo desarticular a organizaciones militares que amenazan la seguridad del país. Durante la última oleada de ataques, Israel utilizó cientos de municiones en múltiples ataques aéreos. Según las autoridades, se han atacado más de 600 posiciones en Irán desde que comenzaron los bombardeos. Sin embargo, las tensiones no solo se limitan a Irán.
Además, Israel ha comenzado a bombardear objetivos relacionados con Hezbolá en Líbano, un grupo militante apoyado por Irán. Las explosiones en Beirut han causado una nueva ola de desplazamientos. La situación se ha vuelto muy tensa, ya que el primer ministro libanés anunció que se prohibirán las actividades militares de Hezbolá y que deben desarmarse sus militantes. El Ejército israelí informó que han atacado aproximadamente 70 instalaciones de Hezbolá en Líbano y advierte que el grupo