Irán y Estados Unidos han decidido continuar las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán a pesar de las tensiones recientes. Las conversaciones se llevaron a cabo de manera indirecta en Omán, donde las dos naciones intercambiaron puntos de vista sin tener un encuentro directo.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, comentó que las charlas fueron positivas y que ambos países acordaron seguir dialogando. Sin embargo, dejó claro que los detalles sobre el futuro de estas negociaciones se decidirán más adelante.
Estos encuentros son los primeros desde que Estados Unidos se involucró activamente en el conflicto con Irán tras los ataques a instalaciones nucleares iraníes en junio. A pesar de esto, Araghchi aseguró que las discusiones se centraron exclusivamente en la cuestión nuclear. Por otro lado, Washington había señalado que otros temas, como el apoyo de Irán a grupos militantes y su programa de misiles, deberían ser parte de la conversación.
Las reuniones se realizaron en la residencia del ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, quien actuó como mediador. Este proceso se desarrolló en varias sesiones durante la mañana y la tarde. Albusaidi calificó las conversaciones de "muy serias" y útiles para comprender mejor las posturas de ambos gobiernos, así como para identificar posibles áreas de progreso.
La Casa Blanca ha declarado que su objetivo es evitar que Irán desarrolle armas nucleares. A pesar de que el régimen iraní ha negado dichas aspiraciones, el gobierno estadounidense busca implementar una política de "capacidad nuclear cero" para Irán. Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump, y el almirante Brad Cooper, comandante del Mando Central de EE.UU., también participaron en las reuniones.
La situación interna en Irán, marcada por protestas y una crisis económica, ha complicado las relaciones con Estados Unidos. Las manifestaciones han dejado miles de muertos y detenidos en el país. A pesar de las promesas de apoyo a los manifestantes por parte de la administración Trump, Irán ha advertido que responderá si es atacado.
Las negociaciones representan una oportunidad crucial para ambos países, especialmente en un contexto donde Irán ha estado bajo fuertes presiones económicas y sociales. Estados Unidos inicialmente propuso que las conversaciones tuvieran lugar en Turquía, pero finalmente se acordó Omán como lugar para mantener un diálogo más efectivo.