El embajador de Irán ante la ONU, Ali Bahreini, dijo que Irán no quiere bloquear el estrecho de Ormuz. Este lugar es importante para el comercio de petróleo. Bahreini afirmó que hay problemas en la región, pero Irán no tiene planes de cerrar el estrecho.
A pesar de esto, el nuevo líder iraní, Mojtaba Jamenei, había dicho antes que podría cerrar el estrecho. Bahreini comentó que los problemas vienen de la guerra en la zona. También dijo que el estrecho debe ser un lugar seguro para todos los países.
Irán ha atacado algunos barcos en la región, lo que ha hecho que los precios del petróleo suban. Bahreini reconoció que esto afecta a la economía de Irán, pero el país está listo para defenderse. Dijo que Irán está preparado para una guerra larga y no se rendirá.
El embajador espera que las conversaciones con otros países continúen, aunque avisa que hay que dejar de lado la violencia. La situación sigue siendo difícil, y el futuro es incierto para la región.