Hungría ha decidido enviar una misión a Ucrania con el objetivo de verificar el estado del oleoducto Druzhba, un importante canal de transporte de petróleo. Esta misión es encabezada por Gábor Czepek, quien es el secretario de Estado Parlamentario del Ministerio de Energía de Hungría. A través de un video en Facebook, Czepek informó que se encuentra en camino a la capital ucraniana, Kiev. Se espera que el equipo, formado por cuatro expertos, evalúe la situación actual del oleoducto, que ha estado inactivo desde finales de enero.
El Gobierno húngaro ha afirmado que Ucrania está bloqueando el suministro de petróleo a través de este oleoducto por razones políticas. En respuesta, Ucrania ha negado estas acusaciones, atribuyendo la interrupción del flujo a un ataque ruso en la región. La misión incluye a un experto en la industria del petróleo, un ejecutivo cualificado en relaciones internacionales y un analista del mercado energético. Este equipo tiene como tarea no solo investigar el estado del oleoducto, que en ruso significa "amistad", sino también ayudar a restablecer el suministro de petróleo lo antes posible.
Czepek destacó la nueva situación geopolítica, mencionando que el conflicto en Oriente Medio ha complicado las rutas marítimas. Según él, esto convierte al oleoducto en una ventaja estratégica para cualquier país que logre restablecer su funcionamiento. La colaboración y el suministro de petróleo por oleoducto se vuelven cruciales en estos momentos de crisis energética en Europa.
Las tensiones entre Hungría y Ucrania han ido en aumento desde que, el 27 de enero, se interrumpió el flujo de petróleo debido a un presunto ataque. Ambos gobiernos aseguran que el ducto ha sido reparado, pero Hungría acusa a Ucrania de obstaculizar su funcionamiento por motivos ajenos a la energía. Orbán, el primer ministro húngaro, ha criticado al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmando que este busca castigar a las familias y al sector empresarial húngaro con el bloqueo del oleoducto.
En una declaración pública, Orbán lo calificó como un intento de chantaje para imponer un gobierno pro ucraniano en Hungría. Sin embargo, Ucrania responde que el oleoducto no está en condiciones para funcionar, ya que se necesitaría un alto el fuego para realizar las reparaciones necesarias. Hace unos días, Zelenski expresó sus dudas sobre la reparación del oleoducto, argumentando que Rusia usa las ganancias de las exportaciones de este petróleo para financiar su conflicto en Ucrania.
Orbán ha dejado claro que mientras no se restablezca el suministro de petróleo, su país no apoyará ninguna iniciativa de la Unión Europea que favorezca a Ucrania. Esto incluye un préstamo de 90.000 millones de euros que los estados miembros tienen intención de otorgar a Ucrania, ante la negativa de Hungría de participar en la decisión.
El futuro del oleoducto Druzhba continúa siendo incierto, y con ello, las relaciones entre Hungría y Ucrania se sitúan en un punto delicado. La misión enviada podría ser un paso importante, pero las tensiones políticas que rodean este asunto complican aún más la situación.