El 29 de enero de 2026, se celebró una misa en Huelva para recordar a las 45 víctimas del trágico accidente de tren que ocurrió en Adamuz. Este accidente involucró a un tren de Alvia y a uno de Iryo. En total, 18 personas siguen hospitalizadas tras el incidente.
La ceremonia tuvo lugar en el pabellón Carolina Marín, que fue elegido para permitir que más gente pudiera asistir. Al evento acudieron alrededor de 5.000 personas, incluidas familias de las víctimas y muchos ciudadanos que querían mostrar su apoyo.
Entre los presentes, estaban el rey Felipe VI y la reina Letizia, quienes se unieron a la misa para rendir homenaje a los que perdieron la vida. El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, presidió la ceremonia. Durante su discurso, Liliana Sáenz, una de las familiares de las víctimas, expresó con emoción cómo el dolor ha cambiado la vida de muchas familias. “Ellos no solo son los 45 del tren… pero son los 45 del tren”, dijo Sáenz, que perdió a su madre en el accidente.
La misa se celebró con mucha solemnidad. Aunque se planeó realizarla en la catedral, se decidió trasladarla al pabellón para recibir a más personas. Durante la ceremonia, se exhibieron imágenes religiosas, incluyendo la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, y un crucifijo que fue venerado por el Papa Juan Pablo II.
Tras la misa, el rey y la reina se acercaron a las familias para expresar su apoyo y condolencias. Fue un momento muy emotivo para todos los presentes, especialmente para aquellos que se sintieron acompañados en su dolor.
Entre los asistentes también estaban importantes figuras políticas, como la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, y otros ministros. Sin embargo, algunos líderes, como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, no asistieron. Puente estaba en el Senado para rendir cuentas sobre el accidente.
Además de la ceremonia en Huelva, se han llevado a cabo misas en otras ciudades, como Sevilla y Madrid, para recordar a las víctimas. Está pendiente un homenaje de Estado, previamente acordado, que se había programado para el pasado sábado en Huelva, pero fue aplazado debido a que algunas familias no podrían asistir.
Este trágico accidente ha impactado mucho a la comunidad, y la misa fue una oportunidad para honrar a los que perdieron la vida y apoyar a sus seres queridos.