Con la llegada de 2026, se anticipa un récord histórico de turistas en Europa, lo que ha llevado a varios destinos a implementar nuevas tasas turísticas para gestionar el impacto del turismo. Ciudades como Barcelona, Venecia y Milán ya han puesto en marcha impuestos adicionales que afectarán a los visitantes con el objetivo de mitigar la masificación y financiar proyectos locales.
Por ejemplo, en Venecia, se reintroducirá una tasa para los excursionistas. Este gravamen, que se puso en marcha en 2024, volverá a aplicarse durante 60 días a partir de 2026. Los turistas deberán pagar este impuesto de viernes a domingo durante los meses de alta demanda, especialmente en abril, mayo, junio y julio. La tarifa será de cinco euros, pero se duplicará a diez euros si no se hace una reserva con al menos cuatro días de anticipación.
En Bucarest, los turistas que se alojen en la ciudad pagarán una nueva tasa fija de diez lei rumanos (aproximadamente dos euros) por noche. Esta tasa será recaudada por los hoteles y plataformas de reservas. Los incumplimientos podrían tener multas severas, alcanzando hasta 1.500 lei para particulares.
Edimburgo se ha sumado a esta tendencia implementando un 'Transient Visitor Levy'. Desde el 24 de julio de 2026, los turistas pagarán un recargo del 5% por habitación y por noche, hasta un máximo de siete noches. Esta medida busca apoyar a la ciudad en su desarrollo turístico.
En Noruega, se ha aprobado un nuevo impuesto del 3% sobre las pernoctaciones en áreas con un alto nivel de turismo. Los municipios tendrán la libertad de decidir si aplican el impuesto o no, lo que puede llevar a una normativa diversa según la localidad.
Además, en Tenerife, a partir de este año se instaurará una “ecotasa” para quienes quieran recorrer los senderos del Parque Nacional del Teide. La tasa alcanzará hasta 25 euros por persona, y algunas rutas tendrán precios diferenciados. Los residentes locales y los menores de 14 años estarán exentos de pagar.
Además, Milán ha aumentado su tasa turística para financiar las infraestructuras necesarias para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026. Esta tasa se aplicará solo para los alojamientos que se encuentren en un radio de 30 km de las sedes olímpicas.
Bruselas también se ha alineado con esta tendencia, incrementando su tasa turística a cinco euros por noche en hoteles, y cuatro euros en viviendas turísticas. Este aumento se aplicará a cada unidad de alojamiento.
Por otro lado, Barcelona ha decidido elevar su recargo municipal hasta 12,50 euros por noche para aquellos que se alojen en pisos turísticos y entre 10 y 15 euros para los hoteles, dependiendo de su categoría. Esta mejora busca gestionar el creciente número de visitantes y destinar parte de los ingresos a solucionar la crisis de vivienda en la ciudad.
Por último, Grecia mantendrá su tasa para pasajeros de cruceros en 2026. Los costos varían dependiendo de la temporada y la isla de desembarque, con precios que oscilan entre 1 y 20 euros.
En conclusión, los turistas que planeen visitar Europa en 2026 deben tener en cuenta estas tasas adicionales al planificar su viaje, ya que pueden tener un impacto significativo en el presupuesto de sus vacaciones.