El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) tiene 430.000 millones de euros que no se han utilizado. Este fondo, que se creó para ayudar a los países en crisis, podría usarse para mejorar la defensa de Europa. Pierre Gramegna, el jefe del MEDE, ha dicho que es importante utilizar este dinero en tiempos difíciles.
Desde el conflicto en Ucrania, muchos países europeos han aumentado su gasto en defensa. Por ejemplo, Lituania, Estonia y Letonia han cuadruplicado su gasto en defensa. Estos países ahora destinan alrededor del cinco por ciento de su economía a la defensa. Este aumento ha sido necesario debido a la amenaza rusa.
Gramegna propone dar créditos para que los países de Europa puedan financiar su defensa sin tener que hacer muchas reformas económicas. Esto podría ayudar a los países más pequeños que tienen problemas en sus presupuestos. Además, él cree que Europa necesita ser más independiente en temas de defensa, especialmente porque las relaciones con Estados Unidos son complicadas.
Por otro lado, en mayo, la Unión Europea lanzó un programa llamado