Félix Ulloa, el vicepresidente de El Salvador, ha defendido lo que él llama el 'milagro de Bukele', un esfuerzo para reducir la delincuencia en su país. En una reciente entrevista, Ulloa mencionó que muchos en Europa no comprenden la situación en El Salvador y critican la estrategia del gobierno. Desde que Nayib Bukele asumió la presidencia en 2019, el país ha visto una disminución drástica de crímenes violentos, aunque hay quienes advierten sobre un estado de seguridad autoritario.
Ulloa aseguró que El Salvador no se ha convertido en un estado policial. Reafirmó que, a pesar de las críticas, la seguridad ha mejorado y el pueblo se siente más seguro. En 2024, El Salvador tuvo un récord bajo de 114 homicidios, una cifra impresionante comparada con los 6,656 de 2015.
El enfoque del gobierno empezó tras una ola de violencia en 2022, cuando se reportaron 62 muertes en un solo día. Como resultado, Bukele recibió poderes de emergencia. A pesar de las sugerencias de que el gobierno debería limitar esos poderes, Ulloa explicó que la democracia se basa en la opinión del pueblo, y este se siente seguro.
Sin embargo, la estrategia de Bukele ha traído consigo cierta controversia. En la lucha contra las pandillas, más de 83,000 personas han sido arrestadas. En 2023, se abrió una gran prisión llamada CECOT, diseñada para albergar a los criminales. Pero, según las organizaciones de derechos humanos, muchas de estas detenciones son arbitrarias y algunas personas detenidas no deberían estar allí.
La situación de derechos humanos ha sido un tema de debate. Aunque Ulloa reconoce que puede haber errores en el sistema, compara estas situaciones con errores que ocurren en Europa, mencionando países como Francia y España. También añadió que el gobierno ha liberado a cerca de 8,000 personas que fueron detenidas injustamente.
Además, Bukele fue reelegido en 2024 con una mayoría abrumadora de casi el 85% de los votos. Esto ha llevado a discusiones sobre la posibilidad de un mandato interminable, dado que se hicieron cambios en la constitución el año pasado. Ulloa, al ser cuestionado sobre si esto significa que se están deteriorando los estándares democráticos, respondió que no es así, y que el pueblo respalda a Bukele.
En resumen, la estrategia de Bukele ha transformado la seguridad en El Salvador, aunque ha suscitado preocupaciones sobre los derechos humanos y la democracia en el país. A medida que avanza la discusión, muchos observan de cerca cómo se desarrollarán los acontecimientos en El Salvador.