En medio de la creciente tensión en Oriente Medio, España ha actualizado sus recomendaciones de viaje, instando a los ciudadanos a evitar varios países de la región debido a la escalada del conflicto. La situación se ha intensificado tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel en Irán, lo que ha llevado al Gobierno español a implementar medidas urgentes para garantizar la seguridad de los españoles en el exterior.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha advertido que viajar a Irán e Israel está estrictamente desaconsejado. En el caso de Israel, aunque las fronteras terrestres con Egipto y Jordania siguen abiertas y el espacio aéreo permite cierta movilidad, la recomendación es clara: los viajeros deben mantenerse alejados de la región. Respecto a Irán, se ha instado a quienes ya están allí a permanecer en sus domicilios y reducir sus desplazamientos al mínimo.
También se han extendido las advertencias a otros países, como el Líbano, donde la situación de seguridad ha empeorado, lo que ha llevado a la cancelación de varios vuelos. El Gobierno aconseja a los españoles que se encuentran en el Líbano a salir del país, siempre que sea posible hacerlo de forma segura, y a revisar el estado de sus vuelos con las aerolíneas, dado que pueden ser modificados repentinamente.
Las recomendaciones no se limitan a Irán y Líbano; tampoco se aconseja viajar a Palestina, que incluye Jerusalén Este, Cisjordania y Gaza, así como a Siria e Irak, donde el espacio aéreo permanece cerrado. En países como Qatar, Kuwait, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos, se recomienda aplazar los viajes, mientras que para Turquía se aconseja tomar precauciones adicionales y evitar ciertas áreas específicas.
En cuanto a las repatriaciones, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, informó que España ha llevado a cabo la evacuación de alrededor de 6,000 ciudadanos desde Oriente Medio por medios terrestres y aéreos. “Nuestro objetivo es repatriar hasta el último español que lo desee”, afirmó Albares durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Antes del conflicto, cerca de 31,000 españoles se encontraban en la región.
Albares destacó que se han realizado nueve operaciones de evacuación por tierra y tres por aire. Todas las rutas de evacuación están activas, excepto la que conecta con Irán, y el Gobierno ha establecido una sala de crisis para gestionar de manera eficiente este operativo de repatriación.
La situación en Oriente Medio sigue siendo muy volátil, y las recomendaciones de viaje se actualizarán continuamente en función de cómo evolucione el conflicto. Las autoridades españolas hacen hincapié en la importancia de mantener la seguridad de sus ciudadanos y están alertas ante cualquier cambio en la situación regional.