Este artículo presenta la historia de un trabajador sexual shan en Tailandia, conocido como «04», quien originalmente vino de Myanmar en busca de mejores oportunidades económicas para mantener a su familia. El relato comienza cuando 04, después de haber contraído una enfermedad, se queda sin trabajo. Con la ayuda de un residente local, logra recibir atención médica en un hospital de Chiang Mai, donde se establece que su enfermedad es tratable.
04, un joven de 20 años, vive en Santitham, un barrio conocido por sus clubes de anfitriones, donde suele trabajar en el sector del entretenimiento nocturno. Antes de dedicarse a este trabajo, fue monje en el estado de Shan y sostenía a su familia tras el reclutamiento de su padre en el ejército. En su búsqueda de una vida mejor, llegó a Chiang Mai, donde empezó a laborar como camarero, pero pronto se dio cuenta de que el trabajo en los clubes ofrecía una mejor compensación económica.
En los clubes, 04 recibe su salario en base a las bebidas que sus clientes piden, lo que puede resultar en un ingreso significativamente mayor comparado con su trabajo anterior en la restauración. Sin embargo, el entorno es complicado y, aunque ha tenido experiencias positivas, también ha enfrentado situaciones de riesgo, como intentos de agresión y acoso por parte de algunos clientes. En una de estas ocasiones, un cliente lo intentó llevar a una habitación, pero 04 se negó a cooperar y no recibió pago alguno.
El trabajo en los clubes le permitió enviar dinero a su familia, lo que representó un alivio importante. Sin embargo, las condiciones laborales son precarias y a menudo no se ve reconocido como un empleado formal, una realidad que comparten muchos trabajadores en su situación. La falta de protección laboral para los trabajadores sexuales hombres en Tailandia es un problema que enfrenta diariamente.
04 siempre ha tenido una mentalidad abierta acerca de su trabajo y ha considerado mudarse a Bangkok o Pattaya, donde podría encontrar más oportunidades. Sin embargo, después de su enfermedad, ahora planea regresar a su hogar para cuidar de su madre y continuar sus tratamientos médicos. Es consciente de que su edificación en el mundo del trabajo sexual no ha sido bien vista por su familia, en especial por su madre, quien no aprueba su involucramiento en esta actividad.
La historia se complica con la reciente muerte de su hermano menor, lo que ha incrementado la angustia en su hogar familiar. Mientras 04 se recupera, queda la incertidumbre sobre qué pasará con él a su regreso a Myanmar. A pesar de que su historia es un reflejo de los desafíos que enfrentan muchos migrantes y trabajadores sexuales, también destaca la resiliencia de las personas que, a pesar de la adversidad, buscan poner su vida en orden y cuidar de sus seres queridos.
En este contexto, es importante tomar en cuenta la labor de las organizaciones que apoyan a trabajadores como 04. Sin embargo, él enfrenta un doble desafío: el retorno a su hogar y el estigma asociado a su trabajo anterior. Al final del camino, 04 espera un futuro más prometedor y la oportunidad de reconstruir su vida lejos de las complicaciones del pasado.