Los PFAS son sustancias químicas que se usan en muchos productos, como aparatos electrónicos y cosméticos. Se les llama 'químicos eternos' porque no se descomponen fácilmente en el medio ambiente. Esto causa problemas de contaminación, afectando el agua y la salud de las personas.
La exposición a los PFAS está relacionada con enfermedades como el cáncer y problemas de fertilidad. En Europa, hay una gran preocupación por la presencia de estos químicos en el agua potable y en algunos lugares industriales. Se estima que hay unas 23,000 áreas contaminadas en el continente.
Por estas razones, la Unión Europea (UE) está tomando medidas para eliminar estos productos. Ha propuesto restricciones para limitar el uso de PFAS. Esto incluye prohibiciones en ciertos productos y límites de concentración en el agua. Además, algunos países están trabajando juntos para crear reglas más estrictas sobre estos químicos.
El objetivo es proteger la salud pública y el medio ambiente. Las autoridades están haciendo esfuerzos para descontaminar el agua y los suelos contaminados. La pregunta es si Europa podrá lograrlo y eliminar por completo los PFAS.