En una reciente entrevista con Euronews, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha enfatizado la necesidad de poner en marcha sin dilaciones el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur. Según Peña, cualquier retraso en la aplicación de este acuerdo, que ha sido fruto de prolongadas negociaciones, representaría un "error" considerable, especialmente en el contexto actual de crecientes tensiones geopolíticas.
El pacto, que fue firmado el mes pasado, incluye a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay como miembros del Mercosur. Sin embargo, su implementación ha sido paralizada debido a que los eurodiputados han decidido remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo para su revisión. "Ya hemos presentado el acuerdo ante el Congreso de la Nación paraguaya y confiamos en que la Unión Europea posee los instrumentos jurídicos necesarios para aplicarlo de forma provisional", afirmó Peña durante el programa 'The Europe Conversation'. Esto, según él, permitiría a Paraguay ser el primer país en sacar provecho de este histórico acuerdo.
Peña, en su capacidad de presidente pro tempore del Mercosur, destacó que, a pesar del estancamiento causado por la revisión judicial, la Comisión Europea puede optar por aplicar el acuerdo de manera temporal en el momento en que uno o más de los países miembros completen su proceso de ratificación nacional. Aunque ciertas naciones de la UE, como Alemania, España y Portugal, están presionando para avanzar con el pacto, la Comisión aún no ha tomado una decisión definitiva.
El acuerdo preconiza la creación de una extensa zona de libre comercio entre Europa y América Latina, lo que conllevaría una significativa reducción de aranceles para bienes y servicios. Sin embargo, la resistencia al acuerdo en Europa es palpable; agricultores y algunas capitales, con París a la cabeza, han expresado su preocupación por la competencia que suponen las importaciones de Mercosur.
Frente a estas objeciones, Peña calificó la oposición de "ignorante", argumentando que se basa en percepciones anticuadas y estereotipadas sobre América Latina. "Nuestros países han evolucionado considerablemente. Hemos experimentado un crecimiento en capital humano y en oportunidades de desarrollo", manifestó Peña, haciendo un llamado a que Europa revise su perspectiva sobre la región.
Asimismo, el presidente paraguayo advirtió que rechazar el acuerdo sería un error estratégico, señalando que Europa no puede seguir dependiendo de Estados Unidos como su principal socio comercial, especialmente tras la llegada de Donald Trump a la presidencia, cuyas políticas muestran una imprevisibilidad alarmante. En este sentido, Peña declaró: "Si al final los eurodiputados prefieren abstenerse de integrarse en nuevos mercados y eligen volver a vínculos antiguos que ya no operan de manera eficaz, sería indudablemente un error".
A pesar de estos retos, Peña reconoció que Trump desempeñó un papel crucial al dar al acuerdo una "inyección de energía" que permitió avanzar después de 25 años de negociaciones estancadas. "La llegada de Trump ha sacudido las estructuras preexistentes y nos ha forzado a salir de nuestra zona de confort", apuntó.
Una de las ventajas clave que Peña resalta del acuerdo UE-Mercosur es su potencial para contrarrestar la pujante presencia china en la región. Según él, Europa está desaprovechando una gran oportunidad al no involucrarse más en América Latina, una región capaz de competir a nivel global. "Contamos con un capital humano joven y en gran parte digitalmente nativo, además de una enorme riqueza de recursos naturales e ingredientes fundamentales para la nueva era tecnológica", concluyó.
El acuerdo no solo representa un cambio en las dinámicas comerciales, sino que también puede desempeñar un papel esencial en el equilibrio del poder en el contexto internacional actual.