Un operador turístico de Tasmania ha causado problemas al usar inteligencia artificial (IA) para recomendar destinos. La web Tasmania Tours propuso unas termas que realmente no existen en un lugar llamado Weldborough. Esto causó que un grupo de 24 turistas se perdieran en su búsqueda.
El uso de la IA en el sector turístico ha ido aumentando, con el 89% de los usuarios confiando en esta tecnología para planificar sus viajes. Sin embargo, este caso demuestra que la IA puede cometer errores graves. Un artículo publicado en la web recomendaba unas termas en Weldborough, alegando que eran uno de los mejores destinos para visitar en 2026. Pero Weldborough nunca ha tenido aguas termales. Aquellos que llegaron allí solo encontraron agua fría en un río, no un lugar para relajarse.
El problema empezó cuando publicaron el artículo en julio del año pasado. Esta pequeña localidad, que solía ser un pueblo minero, ha recibido muchas visitas de personas que buscaban las termas. Kristy Probert, dueña de un pub cercano, mencionó que un grupo de 24 turistas llegó a preguntar por las termas. Les prometió cervezas si alguna vez las encontraban, pero nunca regresaron.
El artículo también incluía lugares reales y actividades, pero también mencionaba lugares extraños, como Liaweenee, que es conocido por ser uno de los más fríos de Australia. Tasmania Tours ha estado utilizando IA para crear contenido de marketing, buscando estar al día con los grandes competidores en la industria. Sin embargo, esto no siempre resulta en información precisa.
Scott Hennessy, el dueño de Tasmania Tours, explicó que habían contratado a una empresa para manejar su marketing, y que a veces los errores ocurren en este proceso. A pesar de que revisan el contenido, algunos artículos son publicados accidentalmente sin su autorización.
No es la primera vez que la IA produce errores en el turismo. En un caso en Perú, dos turistas intentaron encontrar un destino inventado por un sistema basado en IA. Gracias a un guía local, evitaron perderse en un lugar remoto. En otro caso, dos viajeros en Japón dependieron de la IA para saber la hora del teleférico y terminaron atrapados en la montaña al caer la noche.
A pesar de estos problemas, Bookings.com ha indicado que el 89% de las personas prefieren usar IA para organizar sus viajes en el futuro. Muchos ven la IA como una fuente de información más confiable que los blogs de viajes o influenciadores. Sin embargo, esto puede generar desinformación y sorpresas desagradables, como la falsa promesa de las termas en Weldborough.
Los expertos advierten que a medida que la IA se vuelve más común, los errores de información sobre destinos estarán más presentes, y los viajeros pueden enfrentarse a situaciones desalentadoras al descubrir que lo que esperaban no existe.