El precio del oro ha aumentado y el dólar ha bajado, mientras algunos inversores cambian su dinero para protegerse de los riesgos económicos. A principios de la semana, el oro superó los 5,000 dólares, y el miércoles alcanzó más de 5,300 dólares. También la plata subió más de un 6%.
A diferencia de las acciones, el oro es considerado un activo seguro porque puede conservar su valor en tiempos de inflación y recesiones. Este año, el oro ha subido más del 20% debido a la incertidumbre en el mundo, especialmente por los conflictos en Oriente Medio y Ucrania.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha comentado que no le preocupa la baja del dólar, diciendo que “el dólar va de maravilla”. Sin embargo, su administración ha llevado a una caída del valor del dólar de aproximadamente un 10% en el último año. Un dólar más bajo puede hacer que los productos estadounidenses sean más baratos para los compradores en el extranjero, lo que puede afectar las exportaciones.
También está en juego la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés. La Reserva ha mantenido las tasas de interés estables, a pesar de las presiones para bajarlas. La estabilidad del dólar y la economía estadounidense es una preocupación para la Reserva, sobre todo porque una baja inflación puede afectar su financiamiento gubernamental.
La situación se complica con una investigación en curso sobre el director de la Reserva Federal, Jerome Powell. Esta semana es crucial porque se espera que se discutan cambios en la política monetaria. La relación entre el dólar y el oro es importante porque un dólar débil puede aumentar la demanda de oro, creando así un ciclo de mercado interesante.
Los mercados europeos también reflejan esto, con caídas en índices como el DAX y el Ibex 35. Algunos inversores están diversificando su dinero en activos más seguros, lo que ayuda a explicar la reciente fortaleza del mercado de valores estadounidense a pesar de la debilidad del dólar.