La jornada final del OTP Group Tashkent Grand Slam se presentó como un evento cargado de emociones y sorpresas en el escenario del Humo Arena, donde los pesos pesados del judo dejaron momentazos imborrables en la memoria de los aficionados. Esta emocionante competición culminó con actuaciones destacadas y triunfos inesperados, reflejando la evolución y la competitividad que caracteriza a este deporte.
Entre los grandes momentos del torneo, el enfrentamiento en la categoría de -90 kg se destacó cuando el georgiano Lasha Bekauri, doble campeón olímpico, llegó a la final enfrentándose a Murad Fatiyev. Sin embargo, el judoca azerbaiyano sorprendió al público con una técnica impecable, anotando un Tai-otoshi que le otorgó su segunda medalla de oro en un Grand Slam. “El apoyo del público fue extraordinario; escuché los gritos de ‘Azerbaiyán, Azerbaiyán’, lo que me proporcionó una motivación adicional para salir victorioso”, comentó Fatiyev tras su emotiva victoria.
Asistiendo a este festival del deporte, el director de Educación y Entrenamiento de la Federación Internacional de Judo, Mohammed Meridja, tuvo la satisfacción de entregar las medallas a los ganadores. En la categoría de -78 kg, Kaila Issoufi también brilló al conseguir su primer oro en un Grand Slam, mejorando su marcador personal tras haber obtenido previamente dos medallas de bronce. Manteniendo una concentración excepcional, logró una llave de brazo que forzó la rendición de su oponente Anna Monta Olek. “La energía del público fue increíble, me llenó el corazón. No esperaba ganar y estoy muy emocionada”, expresó una gratificada Kaila después de su triunfo.
Asimismo, en la categoría de -100 kg, el uzbeko Ernazar Sarsenbaev enfrentó a Said Sadrudinov. Este último hizo historia al conseguir la primera medalla de oro de Bahrein en el IJF World Tour, una victoria que llegó en los últimos momentos del combate, consolidando una actuación llena de determinación.
El evento continuó con otra categoría importante, +78 kg, donde Akira Sone logró imponerse a Lea Fontaine por yuko. Este triunfo marcó su regreso a lo más alto, siendo su primer título en tres años, un logro que subraya su tenacidad y capacidad para superar adversidades en la competición. Las medallas fueron entregadas por Vladimir Barta, el director deportivo de la Federación Internacional de Judo, quien destacó la importancia de estos momentos para los atletas. “Cada medalla no solo representa un triunfo, sino también el arduo trabajo y dedicación de cada competidor”, afirmó.
El cierre del evento trajo consigo un espectacular enfrentamiento en la categoría +100 kg, donde el héroe local Alisher Yusupov se preparaba para elevar el fervor del público. Sin embargo, en un giro inesperado, Kanan Nasibov cautivó a los asistentes con su técnica, logrando una inmovilización durante el tiempo de oro que dejó a muchos uzbekos con el corazón roto, pero también con aplausos de admiración hacia la destreza del competidor.
A lo largo de esta competición, quedó en evidencia la fuerza, la resistencia y el espíritu competitivo de los atletas, en especial de los representantes uzbekos que, a pesar de la presión y la expectativa, ofrecieron un judo impresionante. Este evento no solo celebró a los campeones, sino que también reafirmó el poder del deporte como un medio de unión y orgullo nacional.
Finalmente, tras una cerrada jornada de intensas luchas y sacrificios, el Tashkent Grand Slam se despidió con la promesa de volver, mientras que los competidores ya ponían su mirada hacia el próximo evento en Linz, Austria. Agradecimientos a Taskent por ser un escenario tan acogedor y memorable. La comunidad del judo espera con entusiasmo ver cómo estos atletas seguirán moldeando el futuro de este apasionante deporte, mientras continúan trabajando por sus sueños.