El empleo en energías renovables en Europa ha alcanzado cifras récord en 2024. Según un informe, Europa cuenta con 2,04 millones de empleos en este sector, de los cuales alrededor de 1,8 millones están en la Unión Europea. Este crecimiento se debe en gran parte a la expansión de la energía eólica y solar, que han superado por primera vez a los combustibles fósiles en producción de electricidad en la región.
A pesar del impacto positivo del sector en la creación de empleos, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado las energías renovables como una “estafa”. En el Foro Económico Mundial en Davos, Trump criticó el sector, afirmando que no es una forma sostenible de generar energía. Sin embargo, países como España y Alemania son líderes en la energía solar, creando hasta 865,000 empleos solo en este ámbito.
Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo y la Agencia Internacional de Energías Renovables indica que Europa, en su conjunto, representa el tercer mayor contribuyente a la industria global de energías renovables, con un 10,8% del total mundial de empleos. En comparación, China ocupa el primer lugar con el 43,9% y Asia, excluyendo China e India, es segunda con 14,9%.
En 2025, se espera que la energía eólica en la UE genere empleo para aproximadamente 279,100 personas, con Alemania como el país que más plazas ofrece, seguido de España y Dinamarca. Esta tendencia subraya la importancia de la transición energética hacia fuentes más limpias y sostenibles.
A pesar de estos avances, el sector de la energía eólica marina enfrenta diversos desafíos, tales como el aumento de costos y dificultades en la integración a la red eléctrica. La energía solar también ha logrado cifras récord, aportando 865,000 empleos en 2024. Sin embargo, la tasa de crecimiento está disminuyendo, y se prevé que en 2025 haya una ligera caída, pasando a 825,000 empleos.
Esto se debe a varios factores, como marcos regulatorios que no atraen suficiente inversión y un exceso de capacidad de producción a nivel mundial. Aun así, Alemania, España, Italia y Polonia se mantienen como los principales empleadores en el sector solar, aunque Alemania también ha visto una disminución en los empleos en este ámbito.
Un aspecto a destacar es la representación de las mujeres en el sector de energías renovables; a pesar de algunos progresos, siguen estando subrepresentadas. Las mujeres constituyen el 32% de la fuerza laboral en energías renovables, una cifra que mejora en comparación con la industria del petróleo y gas (23%), pero que todavía está por debajo del promedio mundial (43%). La mayoría de los empleos ocupados por mujeres están en áreas administrativas y técnicas no relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Además, solo el 19% de los altos cargos en este sector son ocupados por mujeres.
En resumen, mientras el empleo verde sigue creciendo en la UE, las críticas de figuras como Trump resaltan las tensiones existentes en la transición hacia fuentes de energía más limpias. El futuro del empleo en energías renovables dependerá de cómo los países respondan a los desafíos políticos y económicos que enfrenta el sector.