En los últimos años, el vino se ha producido en lugares nuevos. Antes, pensábamos en vinos de España o Francia. Hoy, hay viñedos en países más fríos, como Estonia y el Reino Unido. Esto es gracias a dos razones: nuevas uvas que crecen bien en climas fríos y el cambio climático.
En Estonia, Peke Eloranta dirige Luscher & Matiesen, una de las bodegas más al norte de Europa. Antes, la gente pensaba que no se podía hacer vino en Estonia. Pero ahora, hay viñedos y la viticultura es muy popular. Esta bodega tiene unos 2,000 cepas de uva y ofrece catas y visitas a los viñedos. "El vino de aquí es único. Refleja nuestro clima y el sabor es especial", dice Eloranta.
En el Reino Unido, el clima ha cambiado también. Antes, solo se hacían vinos dulces. Ahora, hay más de 1,100 viñedos, y el número sigue creciendo. Los viñedos producen variedades como pinot noir y chardonnay. En 2023, más de un millón de personas visitaron viñedos británicos. Esto es bueno para el turismo y también para la economía de estos lugares.
Suecia es otro país donde el vino está creciendo. El viñedo Hällåkra, en Skåne, ha tenido éxito en competiciones de vino. Desde el 1 de junio de 2025, las bodegas pueden vender vino directamente a los clientes. Esto hace más fácil llevarse el vino a casa después de una cata.
Visitar viñedos en estos nuevos destinos es emocionante. Los amantes del vino pueden disfrutar de sabores diferentes y entender cómo el clima afecta al vino. Los viajes de enoturismo en climas fríos están en aumento, y hay mucho por descubrir.