El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, ha solicitado a los países de la Unión Europea que reduzcan los impuestos sobre la electricidad. Esta petición surge en medio del aumento de los precios de la energía a causa de la guerra en Irán, que ha bloqueado el estrecho de Ormuz, afectando a un cuarto del petróleo mundial.
Según Jørgensen, es importante actuar rápidamente para ayudar a los hogares, ya que las facturas de electricidad y gas han subido considerablemente. En una entrevista, él dijo que reducir los impuestos sobre la electricidad es una de las maneras más efectivas de hacer que las facturas sean más bajas para los consumidores.
En su discurso, Jørgensen señaló que los Estados miembros de la UE tienen la capacidad de aplicar estos cambios de inmediato, sin esperar nuevas leyes. Esto se considera una solución de corto plazo frente a la crisis actual. Además, los líderes de la UE planean reunirse pronto para discutir medidas que puedan tomarse rápidamente para mejorar la situación.
La guerra en Irán ha aumentado la inestabilidad en el mercado energético. A principios de semana, los precios del petróleo alcanzaron los 100 dólares por barril, lo que representa el aumento más grande desde el año 2022. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido a Irán de que enfrentarían consecuencias militares si continuaban sus acciones en el estrecho de Ormuz, lo que resalta la gravedad de la situación.
La Administración estadounidense también está considerando cómo escoltar a los petroleros de forma segura a través del estrecho, aunque los detalles de esa operación no se han hecho públicos aún. En una reunión importante del G7, los líderes discutieron el impacto de la guerra en la economía global, especialmente en la energía.
Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía podría liberar entre 300 y 400 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo. Esta medida es vista como una forma de estabilizar el mercado, dado que se considera la mayor intervención desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
Jørgensen ha expresado que liberar estas reservas podría ser beneficioso para reducir los precios y asegurar un suministro adecuado. Ha destacado que, en este momento, Europa no enfrenta problemas serios de suministro, pero los precios elevados son una preocupación para muchos ciudadanos y empresas.
A pesar de las presiones, Jørgensen ha asegurado que la UE no tiene planes de suavizar las sanciones a la energía rusa, a diferencia de Estados Unidos, que está considerando esa opción. Este tema ha generado discusiones en la UE, especialmente con respecto a las necesidades energéticas del continente.
Finalmente, se espera que el comisario Jørgensen continúe trabajando en soluciones a largo plazo para la transición energética, mientras se manejan las situaciones urgentes provocadas por el conflicto actual en Irán.