Ayna Moazzen es una fotógrafa iraní que vive en Italia, Azerbaiyán y los países del Golfo. Ella utiliza su arte para hablar sobre la identidad y la cultura, mientras enfrenta la represión en Irán. Moazzen considera que el arte es un puente cultural y una forma de resistencia ante las tensiones políticas de su país.
Con su formación en historia del arte, Moazzen expresa su experiencia de vida y memoria a través de imágenes. Afirma que aunque su obra es internacional, su inspiración siempre proviene de Irán: "Irán me acompaña siempre. Influye en mis emociones y símbolos".
Para ella, crear arte no es solo un deseo personal, sino una necesidad moral. "El arte es una forma de rechazar el silencio". Moazzen expresa su dolor por la situación en Irán y quiere dar voz a quienes sufren. "Mi trabajo es una protesta, una forma de sobrevivir y de creer que algún día mi país será libre".
Vivir en diferentes lugares ha enriquecido su visión y su arte. Ella destaca la importancia de escuchar y ver el mundo desde varias perspectivas. Moazzen pertenece a una nueva generación de artistas iraníes que usan su trabajo para fomentar el diálogo en tiempos de crisis.
Ayna Moazzen espera que su trabajo haga sentir a las personas que las historias que cuenta son reales y humanas. "Creo en mantener la memoria como un acto de resistencia".