Recientemente, Estados Unidos ha llevado a cabo una operación importante en el Estrecho de Ormuz, donde destruyó un portaaviones no tripulado iraní llamado IRIS Shahid Bagheri. Este buque es una creación de la armada de Irán y puede enviar y recibir drones y helicópteros.
En una conferencia de prensa, el almirante Brad Cooper, del Mando Central de EE.UU. (CENTCOM), anunció que esta acción es parte de un esfuerzo más amplio para debilitar la capacidad militar iraní. Según dijo, "la armada iraní es cada vez más débil" y resaltó que hasta el momento han destruido 30 barcos iraníes en sus operaciones.
La última ubicación conocida del IRIS Shahid Bagheri fue en el puerto de Bandar Abbas antes de ser alcanzado por un ataque. CENTCOM publicó imágenes del ataque, que demuestra la creciente actividad militar de EE.UU. en la región. Además, Cooper mencionó que en las últimas 72 horas, los bombarderos estadounidenses han atacado casi 200 objetivos en Irán, incluyendo instalaciones de misiles balísticos.
El Secretario de Guerra, Pete Hegseth, también participó en la conferencia y afirmó que la capacidad de Estados Unidos para atacar a Irán aumentará en el futuro. Dijo que habrá más aviones de combate y operaciones más frecuentes para continuar presionando a Irán, señalando que "el tiempo está de nuestra parte" en esta campaña militar.
El IRIS Shahid Bagheri es notable por ser uno de los primeros portaaviones no tripulados en el mundo. Este buque, construido a partir de un portacontenedores surcoreano, fue transformado en un portaaviones de drones y tiene una pista de aterrizaje de 180 metros. Puede operar varios tipos de drones y transporte de helicópteros, y se esperaba que ampliara las operaciones de Irán en el golfo de Omán y el mar Arábigo.
Irán y Turquía son los únicos países conocidos que cuentan con portaaviones no tripulados. Otros países, como EE.UU. y China, están trabajando en desarrollar estos modelos para fortalecer sus fuerzas navales. Por su parte, Portugal también tiene planes de adquirir un buque similar, el PNR D. João II, que costará 132 millones de euros y está diseñado para lanzar drones en misiones científicas y de vigilancia.
Esta situación militar en el Estrecho de Ormuz refleja un aumento en las tensiones entre Estados Unidos e Irán. La estrategia de ambos países pone en evidencia la importancia de la región en términos de seguridad y comercio mundial.