El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ha enviado un fuerte mensaje a los países de América Latina, afirmando que el gobierno estadounidense está listo para llevar a cabo acciones militares unilaterales contra los cárteles del narcotráfico. Esta declaración fue realizada durante la apertura de la conferencia titulada "Américas contra los cárteles", celebrada en Miami.
Hegseth destacó que Washington prefiere cooperar con sus aliados en la región, pero que no dudará en actuar por su cuenta si considera que la situación lo requiere. "Estados Unidos está listo para enfrentar estas amenazas y, si es necesario, proceder solo. Sin embargo, es preferible hacerlo en colaboración con nuestros vecinos y socios", dijo el secretario de Defensa.
La conferencia tuvo lugar en la sede del Comando Sur de Estados Unidos, donde Hegseth defendió que la estrategia de seguridad impulsada por su gobierno justifica operaciones militares adicionales contra grupos criminales. Exhortó a los representantes militares y de seguridad de los países latinos presentes en el evento a "avanzar en la ofensiva" contra estas organizaciones criminales.
Sin embargo, algunos países clave en la lucha contra el narcotráfico, como México, Colombia y Brasil, no estaban representados en la conferencia, lo que generó interrogantes sobre la efectividad de la cooperación regional.
Además, Hegseth subrayó la alarmante cifra de muertes en Estados Unidos atribuibles a la sobredosis de drogas. En el periodo de mandato del expresidente Joe Biden, se reportaron más de un millón de muertes por sobredosis de fentanilo, cocaína y otras drogas. También destacó que el tráfico de personas en América se ha convertido en un negocio de 13,000 millones de dólares, reflejando el aumento de la violencia relacionada con estas actividades delictivas.
El secretario de Defensa también mencionó que, a pesar de que América solo representa un octavo de la población mundial, el continente concentra cerca de un tercio de los crímenes violentos en todo el mundo. Esto resalta la gravedad de la situación de seguridad en la región.
"Este encuentro busca crear una mayor afinidad entre nuestros países hacia un objetivo común y hacerlo de manera efectiva. No es solo una responsabilidad de Estados Unidos; cada país participante necesita contribuir más y aumentar su inversión en seguridad", aseguró Hegseth. Considera que una postura más agresiva es esencial para combatir el narcotráfico y su impacto destructivo en las comunidades.
La conferencia también incluye una segunda reunión en Tampa, donde el foco se trasladará a la situación en Irán y su relación con el continente americano. La colaboración internacional y la firmeza en las decisiones serán cruciales para abordar estos temas complejos y peligrosos.
Esta advertencia de Hegseth refleja la creciente preocupación de Estados Unidos por el narcotráfico y el impacto que tiene en la seguridad de la región. La cooperación entre países en la lucha contra el crimen organizado sigue siendo un tema debatido y complicado, especialmente cuando hay ausencias significativas en la discusión como la de países esenciales en la estrategia antidrogas.