Dinamarca está en conversaciones con Estados Unidos sobre Groenlandia, una isla que tiene gran importancia estratégica y económica. Sin embargo, la farmacéutica danesa Novo Nordisk, que produce los medicamentos Ozempic y Wegovy, no puede usar su influencia en la negociación. Más de 2,800 millones de euros en productos farmacéuticos de Dinamarca se venden en Estados Unidos, lo que representa una gran parte de las exportaciones danesas.
Ozempic y Wegovy son medicamentos muy populares, especialmente para la pérdida de peso y el tratamiento de la diabetes. Novo Nordisk controla el 43% del mercado estadounidense de fármacos para adelgazar, pero la situación geopolítica actual podría complicar las negociaciones. Expertos señalan que aunque Dinamarca podría intentar restringir la exportación de semaglutida, el ingrediente activo de estos medicamentos, el impacto sería pequeño y no se compararía con los problemas que eso podría generar.
La economista Marta Wosinska explica que tratar de usar Ozempic como base de negociación podría resultar en un mal movimiento para Dinamarca. "No sería un movimiento muy inteligente", dice. La producción de semaglutida se lleva a cabo mayormente en Dinamarca, pero también hay fábricas en Carolina del Norte, EE.UU. Esto complica las cosas si se deciden imponer tarifas o restricciones.
Si Dinamarca decidiera limitar la exportación de semaglutida, no sería tan efectivo como esperarían. Según Wosinska, simplemente no son medicamentos esenciales. "No es como un tratamiento contra el cáncer, donde la falta de medicamentos pueda causar una crisis sanitaria", destaca.
Además, Novo Nordisk enfrenta competencia de Eli Lilly, una empresa estadounidense que produce Mounjaro, otro medicamento para la pérdida de peso. Aunque los dos medicamentos son similares y un paciente podría cambiar de un producto a otro sin mucho problema, de ser necesario, esto podría afectarle a la empresa danesa si existiera una escasez de productos. El 70% de las ventas de Novo Nordisk provienen de Estados Unidos, y eso es un gran riesgo si ocurren restricciones.
Si hay escasez, la FDA de EE.UU. podría permitir que se creen versiones 'no aprobadas' del medicamento, lo que complicaría aún más el panorama para Novo Nordisk. La empresa ya ha tenido problemas en el pasado ante la alta demanda de sus productos, y tendría que informar a la FDA de cualquier interrupción del suministro. En resumen, aunque Novo Nordisk tiene una posición fuerte en el mercado, depender de ella en estas negociaciones podría no ser la mejor estrategia para Dinamarca.