La Policía Nacional de España ha llevado a cabo la operación denominada "Beluga", logrando desmantelar una red de narcotráfico de origen lituano. Esta organización había estado funcionando desde la Costa del Sol, específicamente en Málaga y Granada, utilizando empresas de transporte como fachada para su actividad ilegal.
La investigación se inició en abril de 2025, cuando las autoridades se dieron cuenta de que varios ciudadanos lituanos residían en la zona, viviendo en lujosas propiedades, sin trabajos conocidos, y manteniendo vínculos con individuos involucrados en el narcotráfico. Estos elementos fueron suficientes para activar las alarmas y dar pie a una investigación exhaustiva.
A lo largo de los meses, los agentes descubrieron que la red contaba con un cómplice en Granada que proporcionaba la logística necesaria para exportar la droga desde España. Su método era relativamente simple: escondían la cocaína y el hachís entre productos legales, como pallets de ladrillos, que eran transportados en camiones hacia Europa del Este.
El primer gran golpe de la operación ocurrió a finales de junio de 2025 en Alhendín, un municipio granadino. Allí, los agentes observaron a los miembros de la organización manipulando los pallets para introducir la droga en su interior antes de embarcarla en contenedores marítimos. Fue en este momento cuando se interrumpió el transporte, lo que permitió la incautación de 1.837 kilos de hachís y la detención de tres personas.
Después de este primer éxito, la organización se volvió inactiva temporalmente, pero en septiembre de 2025 retomó su actividad. Los investigadores identificaron que los líderes estaban en contacto con un camionero en Marbella y guardaron uno de sus vehículos, sospechando que contenía una caleta, un compartimento secreto para transportar droga.
Cuando el camión partió hacia Francia, la Policía Nacional informó a las autoridades francesas. El 4 de octubre, los agentes inspeccionaron el camión en territorio galo y encontraron 22 kilos de cocaína ocultos en la parte trasera del vehículo. El conductor fue arrestado.
La culminación de la operación se produjo con el registro de los domicilios de los principales sospechosos en España. Durante estos operativos, los agentes detuvieron al líder de la red, encontrando 29 ladrillos de cocaína que tenían el mismo sello que los confiscados en Francia. En total, se llevaron a cabo cuatro nuevas detenciones, y tres de los arrestados fueron enviados a prisión provisional.
Esta operación es parte de una iniciativa más amplia conocida como ENFAST, en la que se considera un enfoque coordinado entre los países europeos para combatir el narcotráfico internacional. Además, ha recibido apoyo de Europol y financiación del Fondo de Seguridad Interior de la Unión Europea.
Como resultado de la operación Beluga, se han incautado varios activos, incluyendo un camión isotérmico, diez vehículos, cinco relojes de alta gama, 22 teléfonos móviles, múltiples armas y 10.000 euros en efectivo. Este éxito representa un nuevo paso hacia la lucha contra el tráfico de drogas en Europa.