En una reciente entrevista con NBC News, Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela, ha reafirmado su apoyo a Nicolás Maduro como el presidente legítimo del país. Esta conversación se da en el contexto de la visita de Chris Wright, secretario de Energía de EE.UU., para discutir temas de cooperación industrial y económica.
Rodríguez ha insinuado que María Corina Machado, líder opositora en el exilio y reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, deberá asumir responsabilidades al regresar a Venezuela. Afirmó que su regreso al país debe responder a sus acciones previas, como solicitar una intervención militar y sanciones contra Venezuela. Este llamado a rendir cuentas, aunque no detallado en términos judiciales, deja clara la tensión entre ambos líderes.
Durante la entrevista, Rodríguez comentó que no ve motivo para el revuelo sobre la situación de Machado y reafirmó su intención de mantener una política que apoye a Maduro. La nueva mandataria chavista remarcó que tanto el presidente como su esposa son inocentes de cualquier acusación.
Chris Wright, quien se reunirá con ejecutivos de Chevron y Repsol, ha destacado que la cooperación con el gobierno de Rodríguez ha sido notable. En sus declaraciones, mencionó que en las últimas semanas han logrado cambios significativos, incluida una modificación de la ley de hidrocarburos en el país. Esta es la primera visita en 30 años de un alto funcionario estadounidense que trata solo temas industriales en Venezuela, lo que señala un cambio en las dinámicas entre ambos países.
Rodríguez también ha sido invitada a Washington, lo que sugiere una intención de enfriar la tensa relación entre el chavismo y la administración Trump, desplazando así a Machado de la ecuación política. Este enfoque se centra en la cooperación económica, ya que Washington ha otorgado licencias para la exportación de bienes y servicios relacionados con la industria petrolera venezolana.
Además, Rodríguez ha anunciado que se está considerando una amnistía general para los presos políticos en el país, un tema crucial que debe ser ratificado por el Parlamento venezolano. Este anuncio pone de manifiesto las luchas internas de poder en el gobierno, especialmente entre Rodríguez y Diosdado Cabello, quien tiene control sobre varias milicias. Cabello ha manifestado que cualquier liberación de presos debe ser autorizada por su partido, el Partido Socialista Unido de Venezuela, lo que cuestiona la autoridad de Rodríguez como presidenta interina.
En conclusión, la situación política en Venezuela se complica con las tensiones entre el gobierno actual y la oposición, evidentes en el diálogo entre Rodríguez y Wright. Estas dinámicas no solo afectan la estabilidad interna del país, sino que también tienen repercusiones en las relaciones exteriores de Venezuela, especialmente con Estados Unidos.