En 2025, el Banco de España cerró el año con reservas de oro y divisas valoradas en casi 94.000 millones de euros, un récord histórico debido a la revalorización del oro en el contexto internacional. Este dato vuelve a despertar el debate sobre el oro en España y su relación con el conocido 'oro de Moscú'.
Antes de 1936, las reservas de oro de España no eran excepcionales a nivel global, pero eran suficientes para darle una cierta posición en el mapa financiero. Según la historiadora Magdalena Garrido, ese oro otorgaba a España cierto margen de maniobra internacional, aunque nunca al nivel de las grandes potencias económicas. Sin embargo, con la llegada de la Guerra Civil Española, este margen se desvaneció rápidamente.
El Gobierno de la Segunda República se encontró aislado diplomáticamente y con pocos recursos para financiar armas y suministros. En este extremo contexto, decidieron trasladar la mayor parte de las reservas de oro del Banco de España al extranjero, principalmente a la Unión Soviética, para pagar por armamento y apoyo militar. Este traslado fue real y está documentado. En octubre de 1936, aproximadamente 510 toneladas de oro salieron de la Algameca, en Cartagena. Esta decisión fue tomada por las autoridades de la República en medio de una guerra total.
La historia del 'oro de Moscú' ha sido objeto de muchos mitos. Garrido menciona que uno de los principales es la creencia de que el oro debía ser devuelto. Investigaciones de historiadores como Ángel Luis Viñas indican que, en realidad, el oro fue utilizado durante la guerra, en pagos verificados, lo que permitió a la República resistir casi tres años. Desde esta perspectiva, el 'oro de Moscú' no fue un simple robo, sino una operación de financiación necesaria en circunstancias excepcionales.
Después de la guerra, el régimen franquista usó el 'oro de Moscú' como herramienta propagandística, alimentando el imaginario del enemigo soviético y legitimando su dureza durante la posguerra. Este tema fue recurrente en informes diplomáticos, discursos y en la prensa durante muchas décadas. En el ámbito internacional, el Reino Unido consideró la cuestión como un asunto bilateral, mientras que la Unión Soviética siempre sostuvo que no había reservas pendientes del oro enviado por la República.
Casi 90 años después, la pregunta sobre el paradero actual del oro español sigue siendo pertinente. Hoy, España tiene aproximadamente 281 toneladas de oro, que están repartidas entre el Banco de España y depósitos en Estados Unidos, Reino Unido y Suiza. Este oro no es heredero directo del que se envió a la URSS, sino el resultado de décadas de políticas monetarias y de integración europea.
El récord de 2025 no significa que España haya recuperado el oro perdido, sino que el valor de sus reservas ha aumentado debido al alza del precio del oro en los mercados. En la actualidad, el oro no respalda una moneda nacional ni financia conflictos, sino que actúa como un activo de confianza en un sistema financiero globalizado.
La comparación entre 1936 y 2025 muestra un profundo cambio: en la Guerra Civil, el oro era un recurso vital; hoy, es un indicador patrimonial que mejora la posición de España en el sistema financiero internacional. Aunque el 'oro de Moscú' sigue siendo un símbolo de confrontación política, las cifras actuales reflejan una lógica diferente: la revalorización del oro como activo de reserva en un mundo financiero interconectado.