Actualmente, muchas personas buscan experiencias diferentes al viajar, y una nueva tendencia son los hoteles hechos en antiguas cárceles. Estos lugares que alguna vez fueron oscuros y fríos, ahora ofrecen un lujo inesperado. Aquí te presentamos algunos ejemplos fascinantes de cárceles que se han convertido en hoteles de cinco estrellas.
Uno de los ejemplos más interesantes es el Hoshinoya Nara Prison en Japón. Este antiguo reformatorio se inauguró en 1908 y funcionó como prisión hasta 2017. Ahora, este hotel ofrece 48 suites, manteniendo la estructura original del edificio y combinando la historia con el diseño moderno. Un restaurante de cocina japonesa y francesa también estará disponible, y los huéspedes podrán visitar el Museo de la Prisión de Nara, que abrirá en abril.
Otro caso interesante es el Four Seasons Hotel Istanbul At Sultanahmet, que fue una prisión hasta 1969. Este lugar albergó a muchos disidentes intelectuales. Después de ser renovado, el hotel ahora ofrece lujosas habitaciones con vistas impresionantes del Bósforo. Los visitantes pueden disfrutar de un spa tradicional y están cerca de importantes lugares turísticos como Santa Sofía y el palacio de Topkapi.
En Alemania encontramos el Hotel Liberty, que fue una cárcel para luchadores por la libertad desde 1840. Hoy, este hotel cuenta con 38 suites y ha mantenido muchos elementos de su pasado. Por ejemplo, las puertas de las celdas todavía cuelgan en los pasillos. Los huéspedes pueden disfrutar de la cocina local en un restaurante cuyo nombre tiene un origen histórico.
En Boston, la famosa Charles Street Jail se convirtió en el hotel The Liberty en 2007. Este edificio, que se destaca por su diseño luminoso, ofrece habitaciones elegantes y mantiene elementos de su historia, como rejas de hierro forjado y celdas antiguas en el restaurante. Además, el hotel se encuentra en un barrio histórico, ideal para pasear y conocer la ciudad.
Por último, en Australia, The Interlude Hotel, dentro de la antigua prisión de Pentridge, ofrece una experiencia única. Este hotel tiene solo 19 suites y cuenta con una piscina subterránea. Los visitantes también pueden aprender sobre la historia de la prisión y explorar el área que es conocida por sus cafeterías y cocina de Oriente Medio.
Estos hoteles están ganando popularidad entre los turistas que buscan una experiencia diferente. Aunque las cárceles no son típicamente lugares asociados con el lujo, ahora ofrecen una mezcla perfecta de historia y comodidad. Dormir en un lugar que una vez fue una prisión podría ser la aventura que muchos buscan en sus viajes. Así, lo que antes era un símbolo de castigo, hoy se convierte en un atractivo turístico muy especial.