Un programa de televisión iraní ha generado una fuerte indignación en el país tras hacer comentarios burlones acerca de los muertos durante las protestas de enero. Este incidente ha llevado a la destitución del director del programa y ha desencadenado una investigación judicial.
El programa, titulado 'Khat-Khati' (que se traduce como 'Garabatos'), fue emitido el pasado domingo en 'Ofogh TV', un canal asociado a la Guardia Revolucionaria Islámica. Durante el show, el presentador, Mohammad-Hossein Mohabbati, realizó afirmaciones hirientes, insinuando que el gobierno iraní guarda los cuerpos de los manifestantes en lugares fríos. Su propósito, según él, sería tener una justificación lista en caso de un ataque por parte de Estados Unidos o Israel.
Con tono burlón, se preguntó en qué tipo de frigorífico el régimen mantiene esos cuerpos, ofreciendo opciones ridículas como un 'frigorífico side by side' o un 'congelador de supermercado'. También hizo comentarios como 'Soy vendedor de hielo, no arruines mi negocio', lo que intensificó la controversia e indignación pública.
Estas declaraciones se hicieron en respuesta a un video de Arjang Amir-Fazli, un actor iraní en el extranjero, quien afirmó que el gobierno tiene un gran número de cuerpos almacenados para usar en argumentaciones políticas, en caso de un conflicto bélico. La reacción ante el comentario del presentador es parte de una discusión más amplia sobre la desinformación y la manipulación en los medios de comunicación.
La Fiscalía de Teherán ha tomado cartas en el asunto, presentando cargos contra el director, el equipo de producción y el propio presentador por sus comentarios despectivos. Sadegh Yazdani, director de 'Ofogh TV', ha sido destituido por 'insultar a los mártires y a los muertos en los sucesos de enero', según comunicó la Oficina de Relaciones Públicas de la Radiotelevisión de la República Islámica de Irán (IRIB). Además, el programa ha sido retirado de la programación.
Este episodio destaca la creciente tensión en Irán en torno a la libertad de expresión y la responsabilidad de los medios en la representación de eventos sociales críticos. La reacción del público ha sido fuerte, con muchos ciudadanos expresando su descontento a través de redes sociales y otros foros. La burla hacia las víctimas de las protestas se considera particularmente insensible en un contexto donde muchas familias aún sufren la pérdida de sus seres queridos.
A medida que la situación evolve, los ciudadanos iraníes continúan preguntándose sobre el futuro del país y sobre cómo el gobierno gestionará las críticas y la libertad de prensa. La polémica en torno a 'Khat-Khati' es solo un ejemplo de los debates más profundos que enfrentan la sociedad iraní y sus líderes.