Las autoridades de Chipre han tomado medidas importantes para controlar la fiebre aftosa, una enfermedad que afecta a los animales de granja. Estas medidas incluyen una prohibición total del movimiento de ganado y de piensos en todo el país.
La decisión se tomó después de que se confirmaran varios casos de fiebre aftosa en dos áreas del país. En total, hay tres granjas en cuarentena. Esto significa que no se pueden mover los animales ni los alimentos para ellos sin permiso. Los dueños de animales deben pedir autorizaciones a los Servicios Veterinarios si necesitan mover sus animales.
El secretario del Ayuntamiento, Kyriakos Sotiriou, indicó que se explicaron las nuevas reglas a los ganaderos para ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad. Las recomendaciones incluyen:
- Mantener a los animales alejados de la fauna silvestre.
- Desinfectar las instalaciones antes de que entren personas.
- Registrar todas las visitas a las granjas.
- Desinfectar el calzado y cambiarse de ropa antes de salir de las granjas.
Los dueños de las granjas deben ser cuidadosos y seguir estas recomendaciones para proteger a sus animales. Además, deben informar rápidamente a las autoridades si ven síntomas de enfermedad en sus animales. No hacerlo puede ser considerado un delito, lo que puede llevar a sanciones.
Por ahora, los inspectores y las autoridades están trabajando para asegurarse de que se sigan las nuevas reglas. Se cerrarán algunos caminos rurales y se instalarán alfombras desinfectantes en las entradas de las granjas para evitar que la enfermedad se propague. Sin embargo, no se han cerrado carreteras principales en esta etapa.
En el pasado, en 2007, Chipre también enfrentó un brote de fiebre aftosa, lo que resultó en la muerte de miles de animales. Por eso, las autoridades saben que deben actuar rápidamente para controlar la situación actual.
Las granjas afectadas son una de ganado vacuno en Livadia y dos de ganado ovino y caprino en Oroklini, que están bajo estricta vigilancia. Las autoridades aseguran que están tomando todas las decisiones necesarias para mantener la salud de los animales en el país.
A medida que avanzan las investigaciones, se espera que más información esté disponible. La comunidad ganadera en Chipre debe estar alerta y cooperar con las autoridades para que esta situación no empeore.