Desde 2023, Pakistán ha sufrido intensas olas de calor que han provocado problemas en su red eléctrica. Debido a los constantes apagones y al aumento de los costos de electricidad, muchas viviendas y pequeños negocios han comenzado a utilizar energía solar como una solución. En el año fiscal 2024, Pakistán importó 16 gigavatios de paneles solares de China, lo que representa un gran aumento en comparación con el año anterior. Actualmente, aproximadamente el 75% de la capacidad de generación de energía en Pakistán proviene de proyectos solares.
China está presente en el desarrollo energético de Pakistán a través del Corredor Económico China-Pakistán, que incluye proyectos de energía renovable y carbón. A pesar de que la energía solar está avanzando, el carbón todavía juega un papel importante en la economía energética del país. Expertos advierten sobre la contaminación y los riesgos de seguir dependiendo del carbón, aunque también existe la necesidad de desarrollar su propia producción.
La llegada de paneles solares baratos de China ha mejorado la vida de muchas personas en Pakistán, permitiéndoles utilizar electrodomésticos y tener acceso a energía en momentos de crisis. Sin embargo, la mayoría de estas importaciones aumentan la dependencia del país de productos extranjeros. Esto provoca problemas económicos, ya que cuando la moneda se devalúa, los costos de instalación de sistemas solares también suben.
Además, hay un crecimiento en la venta de baterías de litio chinas que permiten almacenar energía solar, lo que ofrece a muchas familias acceso a energía continua por primera vez. A pesar de esta mejora, las familias más pobres aún no pueden costear estos sistemas, generando más desigualdad.
A medida que Pakistán busca tener el 60% de su electricidad de fuentes renovables para 2030, el rápido aumento de instalaciones solares ofrece una oportunidad, pero también plantea desafíos. El país carece de un marco regulador adecuado para la instalación y el uso de baterías solares y paneles.
China, por su parte, enfrenta la decisión de seguir con un modelo que favorece la exportación de tecnología existente o adoptar un enfoque más sostenible y justo. Cambiar este enfoque podría no solo beneficiar a Pakistán, sino también establecer un nuevo estándar en la cooperación internacional en energía.