Las autoridades de Bulgaria han iniciado una investigación sobre el uso ilegal de cámaras ocultas en salones de belleza, donde se filmaron a cientos de mujeres durante procedimientos estéticos íntimos. Las grabaciones han sido distribuidas a través de varios sitios web pornográficos sin el conocimiento o consentimiento de las afectadas. Entre las víctimas hay adolescentes y personalidades públicas, incluyendo un juez y periodistas.
Según la Fiscalía búlgara, las imágenes fueron capturadas en varios salones de belleza, principalmente en Burgas y Kazanlak. Más de 100 denuncias han sido presentadas ante la policía después de que las víctimas reconocieran a amigos y familiares en los vídeos. Una de las afectadas compartió su experiencia: “Me sentí humillada al reconocer a mis amigas en estos vídeos”.
Los procedimientos a los que se sometieron las mujeres incluían la depilación láser y otros tratamientos estéticos, y algunas de ellas estaban completamente desnudas durante la grabación. Se ha informado que las grabaciones comenzaron en 2023 y han sido vistas en plataformas pornográficas de pago, generando ingresos a través de criptomonedas. La cantidad de veces que se han reproducido estos vídeos podría ser significativa, lo que plantea un gran escándalo alrededor de la actividad ilegal.
Las víctimas temen que su identidad se torne visible y que las repercusiones sociales puedan ser devastadoras. Una de las mujeres afectadas comentó: “Cuando visité el salón, confié en que mis imágenes permanecerían privadas. Ahora, todo el mundo podría reconocerme, y eso es aterrador”. Además, otro testimonio indica que las grabaciones eran variadas y algunas eran transmitidas en vivo a través de plataformas como Telegram.
La Fiscalía ha confirmado que el material sostiene escenas explícitas y que la investigación se centrará en cómo se llevó a cabo el delito y quiénes son los responsables de la distribución de dichas grabaciones. Se espera que la investigación también explore la posibilidad de que se hayan pirateado algunas cámaras de seguridad para realizar las grabaciones.
El ministro de justicia ha expresado la seriedad del caso y ha asegurado el apoyo de distintas organizaciones internacionales, incluido Interpol y el FBI, para ayudar a identificar y arrestar a los culpables. Por otro lado, los dueños de los salones han negado toda responsabilidad, argumentando que sus sistemas de seguridad fueron vulnerados. “Las imágenes fueron captadas por una cámara no autorizada”, afirmaron en un comunicado público.
En Bulgaria, la legislación establece que la distribución no autorizada de material pornográfico es un delito que puede resultar en penas severas, especialmente si menores están involucrados. Los propietarios de los salones y empleados han sido interrogados, pero hasta ahora no se han realizado detenciones.
Este escándalo ha abierto un debate sobre la privacidad en salones de belleza y exige una urgente revisión de las medidas de seguridad y confidencialidad en estos establecimientos. Las víctimas piden justicia y el fin de este tipo de abusos, que afectan no solo a la privacidad, sino también a la dignidad de muchas mujeres.