Recientemente, Rusia ha establecido medidas aún más estrictas para controlar el acceso a internet en el país. Las autoridades han implementado un bloqueo total de aplicaciones de mensajería y plataformas de video, incluyendo WhatsApp y YouTube, en un esfuerzo por crear lo que llaman una "internet soberana".
La organización que controla internet en Rusia, conocida como Sistema Nacional de Nombres de Dominio (NSDI), ha eliminado de su base de datos numerosos sitios web que ya estaban prohibidos, incluyendo redes sociales y medios de comunicación que el gobierno clasifica como "agentes extranjeros". Entre ellos se encuentran 'Radio Liberty', 'BBC' y 'Deutsche Welle'. Este desarrollo fue resaltado por el proyecto denominado "On Connection", que realizó un análisis de 50 recursos de internet, encontrando que 13 de ellos habían sido borrados de la lista del NSDI.
El NSDI es parte de la infraestructura de la supuesta internet soberana de Rusia, que copia el sistema de nombres de dominio existente y se encarga de dirigir el tráfico en línea dentro del país. La ley que establece este sistema entró en vigor en noviembre de 2019 y está diseñada para garantizar un control centralizado sobre el tráfico de internet. La supresión de datos en el NSDI implica que los usuarios rusos no podrán acceder a los sitios web afectados a través de su dirección IP.
Este panorama se enmarca en un contexto donde las leyes sobre el control de la información se han vuelto más rigurosas en los últimos años, especialmente tras el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Según las autoridades, las plataformas extranjeras no están cumpliendo con las regulaciones rusas y, de esta manera, facilitan actos terroristas. El año pasado, ya se había bloqueado la posibilidad de realizar llamadas a través de WhatsApp, y muchas otras herramientas de comunicación han sido restringidas desde entonces. La situación se ha vuelto aún más delicada, ya que muchos usuarios en Rusia se ven afectados por la pérdida de privacidad y libertad de comunicación.
WhatsApp emitió un comunicado en el que expresa su preocupación. Según la plataforma, las autoridades rusas están intentando aislar a más de 100 millones de usuarios, forzándolos a cambiar a una aplicación estatal. Esto podría limitar la capacidad de la gente para comunicarse de manera segura y privada. WhatsApp se comprometió a seguir haciendo lo posible para mantener a sus usuarios conectados a pesar de las restricciones.
El martes, la agencia encargada de regular internet en Rusia anunció que también restringiría el uso de Telegram, otra plataforma de mensajería popular. Las autoridades han advertido en repetidas ocasiones que aplicarán ralentizaciones o bloqueos totales a cualquier plataforma tecnológica que no cumpla con las normas rusas. Esto incluye exigencias para que las empresas almacenen los datos de los usuarios dentro de Rusia y implementen medidas que impidan el uso de sus servicios para lo que el gobierno denomina "actividades criminales y terroristas".
En este contexto, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, comentó que, si Meta (la empresa matriz de WhatsApp) estuviera dispuesta a dialogar con las autoridades rusas, podría haber espacio para un acuerdo. Sin embargo, advirtió que si Meta mantiene su postura actual y se muestra poco colaborativa respecto a la legislación rusa, no habrá posibilidades de negociación.