El eurodiputado alemán Bernd Lange, jefe de la comisión de comercio del Parlamento Europeo, ha afirmado en una reciente entrevista con Euronews que no cederá ante las presiones por parte de la Comisión Europea para avanzar en el acuerdo comercial con Estados Unidos. Lange enfatizó que se mantendrá firme en su postura debido a las inconsistencias que ha observado en el comportamiento del gobierno estadounidense, especialmente tras el fallo del Tribunal Supremo y la decisión del presidente Donald Trump de imponer nuevos aranceles.
“Nadie puede presionarme. Soy un representante del Parlamento Europeo y de los ciudadanos que me eligieron”, sentenció Lange durante su participación en el programa matutino de Euronews, Europe Today. Estas declaraciones llegaron en un momento en el que el futuro del acuerdo, firmado en julio de 2025, se encuentra en una situación crítica.
El mencionado pacto establecía la imposición de aranceles del 15% sobre productos europeos por parte de EE.UU., mientras que la UE se comprometía a reducir los suyos a cero. Sin embargo, la reciente aplicación de nuevos aranceles del 10% por parte de EE.UU. ha generado desconfianza entre los eurodiputados, quienes decidieron suspender el acuerdo tras esta decisión unilateral.
Lange argumentó que Estados Unidos ha quebrantado las condiciones del acuerdo y que, si no se producen avances en las negociaciones durante la próxima semana, la Unión Europea debería considerar la posibilidad de implementar contramedidas, como la imposición de contraaranceles. “Es fundamental para nosotros restaurar la confianza y la certeza en nuestras relaciones comerciales”, destacó el eurodiputado.
La situación actual se complica aún más por la llamada a la acción por parte del comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, quien ha instado al Parlamento a continuar con la ratificación del pacto. Sin embargo, Lange sostiene que las acciones de EE.UU. han roto la frágil tregua que había sido pactada, y considera inaceptable continuar con un acuerdo que no brinda seguridad a las empresas europeas.
“La ruptura está realmente del lado de EE.UU. y esto debe detenerse; de lo contrario, la incertidumbre se mantendrá en el mercado”, dijo Lange. Aunque reconoce tener una buena relación con el embajador estadounidense, Jamieson Greer, manifestó que las decisiones en EE.UU. son problemáticas, ya que no siguen un proceso democrático claro y dependen en gran medida del criterio del presidente.
Históricamente, ya ha habido momentos en que el acuerdo fue congelado debido a las amenazas de Trump de imponer aranceles a los países europeos que no le permitieran adquirir Groenlandia. A raíz de esos eventos, el Parlamento Europeo introdujo salvaguardias en el acuerdo que le permiten suspenderlo ante nuevas amenazas o incluso dejarlo caducar en marzo de 2028 si no es renovado. Lange insistió en que el progreso hacia el acuerdo solo podrá reanudarse bajo la premisa de que EE.UU. elimine los nuevos aranceles impuestos a Europa y los derechos del 50% gravados sobre más de 400 derivados del aluminio y el acero, desobedeciendo lo que se pactó en Turnberry.
La falta de claridad en las acciones del gobierno estadounidense ha generado un escenario de creciente tensión comercial entre Europa y Estados Unidos, lo que afecta no solo a la industria europea sino también a las relaciones políticas y económicas entre las dos potencias. La postura firme de Lange podría abrir un debate más amplio sobre la naturaleza de los acuerdos comerciales y la necesidad de un marco más seguro y transparente para ambas partes en el futuro.