El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha convocado este sábado, 18 de abril de 2026, en Barcelona, a un distinguido grupo de líderes progresistas internacionales con el propósito de salvaguardar la democracia ante el alarmante auge de la "ola reaccionaria". Esta IV Reunión en Defensa de la Democracia, iniciada en 2024 en Brasil y España, se lleva a cabo en un contexto de creciente polarización política, coincidiendo con la celebración de un acto de la ultraderecha en Milán.
Entre los asistentes se encuentran figuras prominentes como el presidente de Colombia, Gustavo Petro; el de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; el de Uruguay, Yamandú Orsi; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Asimismo, el expresidente chileno, Gabriel Boric, también se suma al encuentro, quien el año pasado organizó un evento similar en su país. La asistencia de Sheinbaum tiene un significado particular, ya que es su primera visita a Europa desde que asumió la presidencia en octubre de 2024.
El viaje de la presidenta mexicana marcan un avance en el restablecimiento de las relaciones entre España y México, que se habían visto tensadas por la demanda mexicana de disculpas referentes a la conquista española. A su llegada, fue recibida calurosamente por un número significativo de mexicanos residentes en Cataluña, que la aclamaron con gritos de "presidenta, presidenta". En declaraciones a los medios, Sheinbaum enfatizó que "no hay crisis diplomática" entre su nación y España, y este encuentro marca un hito en el restablecimiento del diálogo político.
Durante una conferencia de prensa, Pedro Sánchez expresó: "La paz y los valores democráticos son hoy evidentes, aunque están siendo atacados por los autoritarios y la desinformación", una referencia a los retos contemporáneos que enfrenta la democracia. Sánchez y Lula coincidieron en la relevancia del multilateralismo, que, aunque algunos consideran en declive, ellos ven como un proceso que exige renovación y reestructuración.
A pesar de que ambos líderes han criticado abiertamente las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump, Lula Silva aclaró que esta cumbre no es un encuentro "anti-Trump". Más bien, busca un análisis profundo de cómo los demócratas han fallado en garantizar el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas. En este sentido, Lula planteó la imperiosa necesidad de discutir sobre el extremismo negacionista que está resurgiendo.
"Buscamos soluciones para fortalecer la democracia en el mundo," declaró Lula, advirtiendo que el retroceso democrático puede llevar a la aparición de figuras autoritarias, como Hitler. La reunión se desarrolla en paralelo a la Global Progressive Mobilisation (GPM), un foro dedicado a la izquierda, movimientos sindicales y pensadores progresistas.
Este evento no sólo representa una respuesta a la crisis contemporánea, sino que también busca sentar las bases para una colaboración más estrecha entre naciones que comparten valores progresistas y democráticos, tratando de generar un frente común contra la creciente marea de autoritarismo que amenaza la estabilidad global.
Discussion Questions
- ¿De qué manera crees que el auge de la ola reaccionaria puede impactar las democracias en diferentes países del mundo?
- ¿Cuál es el papel de la diplomacia en la resolución de tensiones históricas, como las mencionadas entre España y México?
- ¿Cómo pueden los líderes progresistas promover el multilateralismo en un contexto donde algunos lo consideran en declive?
- ¿Qué soluciones podrían implementarse para afrontar el extremismo negacionista y asegurar el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas?
- ¿Qué aprendizajes podemos extraer de la historia para evitar el surgimiento de figuras autoritarias en el futuro?