El pasado 1 de febrero de 2026, en la ceremonia de los Grammy celebrada en Los Ángeles, Bad Bunny se destacó al recibir el premio al álbum del año por su trabajo titulado Debí tirar más fotos. Este reconocimiento es un momento histórico, ya que es la primera vez que un disco en español recibe este importante galardón.
Durante su discurso de aceptación, Bad Bunny comenzó en español, expresando su gratitud a su tierra natal, Puerto Rico, a quienes colaboraron en su álbum y, especialmente, a su madre. Luego, en inglés, dedicó el premio a aquellos que han tenido que dejar su hogar para perseguir sus sueños, un eco de su propia historia como artista que ha alcanzado éxito internacional.
A lo largo de la noche, muchos artistas aprovecharon su tiempo en el escenario para criticar las políticas de inmigración en Estados Unidos. Esta indignación se intensificó tras incidentes trágicos relacionados con el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) que han afectado a la comunidad. Antes de concluir su agradecimiento, Bad Bunny se pronunció en contra de estas prácticas, afirmando: "No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos estadounidenses". Su mensaje resonó en la audiencia, recibiendo una ovación.
Asimismo, la cantante Billie Eilish, que ganó el premio a la canción del año por Wildflower, también se unió a las críticas. "Nadie es ilegal en tierra robada", enfatizó, denunciando los abusos de las autoridades de inmigración. La nueva artista Olivia Dean, quien fue reconocida como la mejor artista revelación, habló emocionalmente sobre su herencia familiar y la valentía de los inmigrantes.
En medio de esta atmósfera, Kendrick Lamar y SZA ganaron el premio al disco del año por su canción Luther. Sorprendentemente, la presentadora Cher se confundió en el anuncio del premio, refiriéndose erróneamente a un icono de la música, pero el equipo de Lamar tomó el error con humor. Además, Kendrick Lamar se convirtió en el rapero con más Grammy en la historia, superando a Jay-Z con un total de 27 premios gracias a su álbum GNX.
Lady Gaga también brilló durante la gala, llevándose el premio al mejor álbum vocal pop por Mayhem y mostrando su gratitud con un mensaje inspirador. La ceremonia también fue notable por la victoria de la banda de K-pop KPop Demon Hunters, que ganó el Grammy a la canción escrita para medios visuales, marcando una importante primera vez para este género en los Grammy.
La 68ª edición de los Grammy se recordó no solo por los logros musicales, sino también por ser un reflejo de las inquietudes contemporáneas sobre la inmigración y la representación de la cultura latina en la música. La victoria de Bad Bunny es un testimonio de los cambios y la creciente visibilidad de la música en español en la industria global.