El estrecho de Ormuz es una zona muy importante para el comercio mundial de petróleo y gas. Recientemente, un segundo petrolero fue atacado en esta área. El barco, llamado MKD VYOM, con bandera de las Islas Marshall, estaba a 52 millas náuticas (alrededor de 96 kilómetros) de la costa de Omán cuando fue alcanzado por un proyectil submarino. Este ataque provocó una explosión y un incendio en el barco.
A bordo del MKD VYOM había 21 personas, de las cuales 16 eran indias, 4 bangladeshíes y 1 ucraniana. Desgraciadamente, uno de los trabajadores indios ha perdido la vida. Las autoridades de Omán lograron evacuar a la tripulación utilizando otro barco, el MV SAND, que bajo bandera de Panamá.
Hasta ahora, no se ha informado quién fue el responsable de este ataque. Sin embargo, el Centro de Seguridad Marítima de Omán está vigilando la situación del petrolero dañado y advirtiendo a otros barcos que navegan por esta zona crítica entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán.
Este incidente ha elevado el nivel de peligro en la región, lo que también se ha reflejado en los precios del petróleo. El precio del barril de petróleo se incrementó un 7% debido a las tensiones, alcanzando 72 dólares (aproximadamente 61,2 euros) por barril.
Por otro lado, el domingo se había reportado un primer ataque a un petrolero con bandera de Palau. Este buque estaba bajo sanciones estadounidenses, lo que complica aún más la situación en la región.
Además, el fin de semana también se llevaron a cabo ataques por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que llevó a advertencias de la Marina iraní prohibiendo el paso de barcos comerciales por el estrecho de Ormuz. Aunque no se ha declarado un cierre oficial, las amenazas han provocado un aumento en el coste de los seguros de los barcos y una reducción considerable en la actividad de transporte marítimo.
Grandes compañías navieras, como Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM, han decidido suspender todos los tránsitos por el estrecho y han redistribuido sus barcos hacia aguas más seguras. También se ha hecho notar que el tráfico de buques ha disminuido cerca del 70% en esta vía marítima crucial.
Se estima que entre el 20% y el 30% del comercio mundial de petróleo por mar está paralizado en este momento, dejando a muchos barcos esperando en aguas abiertas del Golfo. Esta situación no solo afecta a los transportistas, sino también a la economía mundial, debido a la incertidumbre en el suministro de petróleo y gas.
La inseguridad en el estrecho de Ormuz seguirá siendo una preocupación para el comercio marítimo a medida que se busque una solución estable a las tensiones en la región.