En una reciente conferencia de prensa, Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa y Espacio, subrayó que Europa no está en condiciones de sustituir el paraguas nuclear provided by Estados Unidos, aunque sí puede y debe preparar su defensa convencional. Este comentario se produjo en el contexto de las declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien descalificó las aspiraciones de algunos sectores europeos que abogan por una mayor autonomía militar, sugiriendo que tales propuestas son ingenuas.
Kubilius coincidió con Rutte en que, en lo que respecta a la defensa nuclear, Europa depende de Estados Unidos y se mostró agradecido por el compromiso de Washington de mantener este soporte vital. Sin embargo, enfatizó la necesidad de que la Unión Europea (UE) actúe de manera proactiva en el ámbito de la defensa convencional.
El comisario lituano destacó la importancia de abordar cómo se sustituirían los 100,000 soldados estadounidenses actualmente desplegados en el continente europeo, quienes desempeñan un papel fundamental en la estructura de defensa europea. A su juicio, es crucial que la UE evalúe qué capacidades debe desarrollar si la presencia estadounidense se reduce, lo que podría dejar un vacío peligroso en la seguridad del continente.
Además, Kubilius planteó la cuestión del tiempo necesario para que Europa establezca estas capacidades defensivas y si tal preparación sería suficiente para contrarrestar la creciente amenaza rusa. Aclaró que, aunque no puede ofrecer una fecha exacta para cuando esto podría ser viable, es indiscutible que Rusia representa la mayor amenaza convencional para la seguridad de Europa. Advirtió que, incluso si se logra una paz en Ucrania, Rusia continuará su actual ritmo de producción de armamento.
En conclusión, aunque Europa ha hecho progresos en diversos aspectos de su política de defensa, la dependencia del paraguas nuclear estadounidense persiste y requiere un enfoque más estratégico y coordinado por parte de los países europeos.