La Unión Europea está estudiando cómo restringir los PFAS, unos químicos muy usados. Estos compuestos están en productos como la ropa impermeable y los utensilios de cocina. Las empresas quieren encontrar alternativas más seguras para el medioambiente.
El profesor Ian Cousins, de la Universidad de Estocolmo, y su equipo han encontrado 530 posibles sustitutos químicos. Según el investigador Romain Figuière, los PFAS se utilizan en muchos sectores, como la pintura y la fabricación de productos tecnológicos.
Aunque hay alternativas, el proceso de cambio es complicado porque algunas fórmulas son secretos comerciales. Figuière propone una plataforma donde se puedan compartir los sustitutos y sus usos. Esto ayudaría a verificar que las nuevas opciones son seguras.
La organización ChemSec ha lanzado un mercado en línea con más de 200 alternativas a los PFAS. Estas incluyen productos como recubrimientos sin flúor para prendas textiles. ChemSec cree que eliminar los PFAS es una gran oportunidad para la industria.
Empresas como Marshall han logrado reducir el uso de PFAS en sus productos. Sin embargo, todavía enfrentan desafíos en áreas como baterías. Existe preocupación sobre las regulaciones futuras y la necesidad de investigar más para garantizar alternativas efectivas.
El profesor Cousins sigue atento a cómo se desarrollan las regulaciones. La transición hacia una industria sin PFAS puede llevar tiempo, pero hay confianza en que es posible.