El tenis español celebra un nuevo hito, ya que Carlos Alcaraz ha logrado superar una feroz semifinal en el Open de Australia, derrotando a Alexander Zverev tras una contienda épica de más de cinco horas. Este encuentro, que tuvo lugar el 30 de enero de 2026, culminó con un emocionante marcador de 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5, sellando así el paso de Alcaraz a su primera final en este prestigioso torneo.
El murciano, conocido por su tenacidad, enfrentó múltiples desafíos físicos a lo largo del partido, siendo los calambres y los vómitos los más significativos. Desde el tercer set, Alcaraz empezó a sufrir efectos adversos a causa del intenso calor australiano. Tras reportar a su banquillo que había vomitado, la situación parecía compleja. Sin embargo, el jugador, lejos de rendirse, continuó peleando mientras el fisioterapeuta intervenía en repetidas ocasiones para ayudarlo a manejar el dolor. Para reponerse de los espasmos musculares, Alcaraz recurrió a un remedio habitual: el jugo de pepinillo.
El partido inició con Alcaraz tomando la delantera, aprovechando dos dobles faltas del alemán en el noveno juego del primer set, lo que le permitió romper el servicio de Zverev. Sin embargo, el segundo set trajo sorpresas; Zverev, que había comenzado con una ventaja de 5-2, no pudo cerrar el set, permitiendo que Alcaraz forzara un tie-break, el cual terminó conquistando.
A medida que avanzaba el partido, los problemas físicos de Alcaraz se intensificaron. En un momento de frustración, el joven tenista admitió ante su equipo que su condición era crítica: “He vomitado, no sé si debo tomar algo”, refiriéndose a su estado desmejorado. A pesar de estos contratiempos, Zverev logró adjudicarse el tercer y cuarto set, ambos resolviéndose en tie-breaks, lo que indicaba el nivel de competitividad en la cancha.
En el decisivo quinto set, la situación parecía sombría para Alcaraz, quien se encontró en desventaja 1-3. Sin embargo, con el apoyo del público en la Rod Laver Arena, el murciano comenzó a alimentar la esperanza de una remontada. Superando momentos críticos, Alcaraz tuvo dos oportunidades de romper el servicio de Zverev con 4-3 pero no logró aprovecharlas. No obstante, manteniendo su foco y determinación, logró empatar el set a 5-5, desatando una ola de emoción entre los asistentes.
Finalmente, tras ganar tres juegos consecutivos, Alcaraz se encontró a un juego de la victoria. Su esfuerzo culminó en un magistral passing shot que le otorgó el triunfo, cerrando el partido con un tiempo total de cinco horas y 27 minutos, convirtiéndose en la semifinal más prolongada en la historia del Open de Australia.
Tras su victoria, Alcaraz comentó sobre el desafío físico: “Tienes que creer en ti mismo. En mitad del tercer set estaba muy mal físicamente. Sabía lo que tenía que hacer, poner el corazón”. Con esta victoria, se prepara para enfrentarse a Novak Djokovic o Jannik Sinner en la final, donde buscará completar un Grand Slam en su carrera con apenas 22 años. Sin embargo, antes de ello, tendrá que recuperarse tanto física como mentalmente del desgaste sufrido durante la semifinal.