Albin Kurti ha vuelto a ser elegido como primer ministro de Kosovo. Su objetivo es traer estabilidad económica y política al país. Para lograrlo, quiere atraer inversión extranjera y luchar contra la corrupción. Además, Kurti piensa que es importante fortalecer las Fuerzas Armadas de Kosovo. Él dice que el diálogo con Serbia solo avanzará si este país reconoce la independencia de Kosovo.
Kurti fue elegido nuevamente por el Parlamento de Kosovo a finales de diciembre. Su partido, Vetëvendosje (VV), recibió el 51% de los votos en las elecciones, lo que muestra que muchas personas apoyan su programa. El nuevo Gobierno fue elegido con el apoyo de 66 de los 120 diputados. Por otro lado, 49 diputados, incluidos algunos de Lista Serbia, votaron en contra.
Este nuevo Gobierno tiene 19 ministerios y marca el final de una crisis política que duró casi un año. Durante ese tiempo, Kosovo tuvo un gabinete provisional. Kurti presentó su plan de gobierno destacando varias prioridades. La primera es impulsar la economía. Además, quiere modernizar y reforzar las Fuerzas Armadas, ya que considera que Serbia representa una amenaza para la seguridad de Kosovo.
Un aspecto importante del mandato de Kurti es el diálogo con Serbia. Este diálogo busca normalizar las relaciones entre Kosovo y Belgrado, y está mediado por la Unión Europea (UE). Sin embargo, Kurti advierte que será difícil avanzar si Serbia no reconoce la independencia de Kosovo. Esta independencia fue declarada en 2008, pero Kosovo todavía enfrenta retos para ser reconocido por otros países y garantizar estabilidad, sobre todo en regiones con población serbia.