En Kenia, al menos 42 personas han perdido la vida a causa de las devastadoras inundaciones que han afectado tanto a la capital, Nairobi, como al famoso Parque Nacional Masai Mara. Las lluvias intensas comenzaron el 6 de marzo y se prolongaron durante toda la noche, provocando el desbordamiento de ríos emblemáticos, como el Mara y el Talek, según informó Marc Goss, director ejecutivo de Mara Elephant Project Trust.
Las autoridades han reportado que varias personas han sido evacuadas en helicóptero desde el Parque Nacional Masai Mara, donde numerosos turistas y trabajadores buscaban refugio. La mayoría de los visitantes habían sido ya evacuados antes de que las tormentas comenzaran a arremeter en la región, lo que ha permitido minimizar las tragedias en el ámbito turístico. Sin embargo, en Nairobi, las inundaciones repentinas han causado la muerte de al menos 25 personas, y se teme que el número de víctimas aumente, ya que las operaciones de rescate aún están en curso.
El jefe de la Policía de Nairobi, George Seda, ha indicado que algunas víctimas murieron ahogadas y otras electrocución. A medida que se intensifican los esfuerzos de búsqueda y rescate, la preocupación sigue creciendo entre las autoridades y la población. Los vecinos de Nairobi han expresado su descontento, afirmando que la ciudad no estaba preparada para enfrentar un fenómeno meteorológico de tal magnitud.
Videos difundidos en redes sociales muestran la devastación que las lluvias han dejado a su paso: vehículos sumergidos, calles anegadas y viviendas inundadas. La situación ha sido tal que los conductores se han visto obligados a atravesar agua que les llegaba a la altura de la cadera para llegar a zonas más elevadas. En este contexto, el secretario general de la Cruz Roja de Kenia, Ahmed Idris, ha resaltado que los equipos de rescate trabajan arduamente para ayudar a quienes están atrapados.
Por su parte, el ministro de Servicios Públicos de Kenia, Geoffrey Ruku, ha instado a la población a actuar con cautela, priorizando su seguridad ante la grave situación. Algunos ciudadanos han endeudado la responsabilidad de las inundaciones a la falta de mantenimiento de los sistemas de alcantarillado, sugiriendo que las autoridades debieron haber preparado una infraestructura de drenaje adecuada antes de la llegada de la temporada de lluvias.
Las lluvias, que han estado golpeando al país desde finales de febrero, son parte de la temporada húmeda esperada en la región. Anteriormente, en épocas de lluvias, Kenia ha sido azotada por deslizamientos de tierra e inundaciones que han dejado un saldo trágico y han desplazado a miles de personas.
Las fuertes lluvias devastadoras evidencian la vulnerabilidad de la región y la necesidad urgente de implementar medidas eficaces para mitigar el impacto de estos fenómenos climáticos extremos. La comunidad internacional también está llamada a colaborar en la asistencia humanitaria para ayudar a las poblaciones afectadas por la crisis.