Recientes bombardeos de Israel han dejado al menos 31 muertos en Beirut y otras zonas del Líbano, según el Ministerio de Sanidad libanés. Los ataques comenzaron después de que el grupo Hezbolá lanzara cohetes y drones hacia Israel. Este ataque fue en respuesta al supuesto asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.
Las explosiones fueron fuertes y se escucharon en toda la capital libanesa durante la noche. Edificios resultaron dañados y muchos vecinos tuvieron que huir de sus hogares debido a la intensidad de los bombardeos. El Ejército israelí afirmó que sus ataques estaban dirigidos a las posiciones de Hezbolá en el sur de Beirut, donde se han reportado varios daños severos.
Algunas personas han compartido en redes sociales imágenes del caos en las calles, mostrando a familias tratando de escapar de las zonas afectadas. La situación es muy tensa y hay un gran temor entre la población. Además, se informó que algunos cohetes lanzados desde el Líbano alcanzaron zonas abiertas en el norte de Israel, donde no hubo víctimas.
Este conflicto se agrava en un contexto de tensión entre Irán e Israel, donde ambos países han estado involucrados en un intercambio de ataques. La respuesta de Hezbolá a los bombardeos podría provocar más violencia en la región y una escalada del conflicto.
Los líderes internacionales han expresado su preocupación por la situación en el Medio Oriente. Muchos están pidiendo que se detenga la violencia y se busquen soluciones pacíficas. La comunidad internacional teme que el conflicto se extienda y afecte a más países.