Un grupo de activistas británicos conocido como 'Everyone Hates Elon' ha dado de qué hablar tras colgar una imagen en el Museo del Louvre de París. Esta fotografía representa la detención de Andrew Mountbatten-Windsor, quien fue arrestado recientemente por presunto abuso de poder mientras ocupaba un cargo público. El evento duró solo 15 minutos, durante los cuales la famosa pintura de la Gioconda y la escultura de la Venus de Milo se vieron acompañadas por esta joven figura de la realeza británica.
La intención del grupo al exhibir la imagen era ilustrar cómo será recordado Mountbatten-Windsor por el público. En su actuación, colocaron un rótulo que decía "Ahora sí suda", en alusión a una polémica entrevista que el ex príncipe ofreció en 2019 en el programa 'Newsnight'. En dicha entrevista, Mountbatten-Windsor se defendió de acusaciones realizadas por Virginia Giuffre, quien alegó que él había tenido relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad y víctima de tráfico humano. Él negó que esto fuera cierto, arguyendo que no podía sudar, lo que ha sido ampliamente criticado desde entonces.
La imagen específica mostraba a Mountbatten-Windsor salido de una comisaría de Norfolk, hundido en el asiento de un automóvil, horas después de su arresto el 19 de febrero. Su detención se produjo por sospechas de mala conducta en su desempeño como funcionario público. Este hecho marca la primera vez que un miembro de la realeza británica es arrestado desde 1647, cuando lo hizo el rey Carlos I.
El grupo 'Everyone Hates Elon' también difundió un video en Instagram donde se les ve colgando la foto, con un mensaje que resumía su acción: "Dicen 'colgadlo en el Louvre'. Así que eso hicimos". Esta manifestación busca una mayor conciencia sobre las víctimas de abusos por parte de figuras poderosas, particularmente aquellas relacionadas con Jeffrey Epstein, quien fue un conocido pederasta que tenía conexiones con muchas personalidades influyentes.
En su comunicado, el grupo enfatiza la importancia de recordar a las víctimas y la necesidad de justicia, afirmando: "Pensamos que podríamos mostrar al ex príncipe Andrés cómo le recordarán en el futuro colocando esta icónica foto de su detención en el Louvre". De esta manera, se espera que el acto tenga un impacto más amplio y que sirva para abrir un debate sobre la justicia y las consecuencias que deben enfrentar los que abusan de su poder.
Sin embargo, la dirección del Louvre tomó la decisión de retirar la imagen solo 15 minutos después de que fuera colgada, demostrando la rapidez con la que el museo actúa para proteger su reputación y evitar el uso del espacio para fines políticos o activistas. A pesar de su corta duración, la acción ha causado un gran revuelo y ha puesto de manifiesto las controversias que rodean la figura de Mountbatten-Windsor.
Mountbatten-Windsor ha continuado negando cualquier irregularidad en relación a estas acusaciones. A pesar de su controvertida situación, sigue siendo el octavo en la línea de sucesión al trono británico. Recientemente, se ha informado que el gobierno liderado por Sir Keir Starmer está considerando una ley que podría excluirlo de esta línea de sucesión, buscando así reducir su posibilidad de llegar a ser rey. Este desarrollo solo añade más tensión a una situación ya de por sí complicada.